Home
Literature Locations Auxilaries Multimedia Schedules
12 visitor(s) are currently on this website!
Online Store
Church News
Website Updates
Photo Gallery
French/Spanish
Mailing List
Members Only
Program Number Search
Site Map
Site Referral
Technical Help
Contact Us


Email This Page
!
Your Email Address:

Your Friends Email::



Privacy Policy: Terms & Conditions
 
French and Spanish
 


¿Ha nacido usted otra vez? |
Jesucristo es Dios Todopoderoso!
¿Puede usted Contestar las Preguntas que Detallo a Continuación? | ¿Es Su Doctrina Damnificable?
¿El Libro De Jaser?


EL Libro De Jaser

[Mencionado en Josue 10:13, 2 Samuel 1:18]


CAPITULO 1

DIOS dijo: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza. Y DIOS creo al hombre a su imagen.
Y DIOS formo al hombre de la tierra, y soplo en su nariz aliento de vida, y el hombre fue hecho un alma viviente, dotado con la facultad de hablar.
 Y EL SEÑOR dijo: No es bueno que el hombre este solo; le haré ayuda idónea.
Y EL SEÑOR hizo caer sueño profundo sobre Adán, y Adán durmió, y EL SEÑOR tomo una de sus costillas y construyo carne sobre ella y la formo y la trajo a Adán y Adán despertó de su sueño y he aquí una mujer parada ante el.
Y dijo Adán: Este es un hueso de mis huesos y se llamara mujer, porque del hombre ha sido tomada. Y Adán llamo su nombre Eva porque era la madre de todo viviente.
Y los bendijo DIOS y llamo sus nombres Adán y Eva el día que EL los creo. Y dijo EL SEÑOR: Fructificaos y multiplicaos y llenad la tierra.
Y EL SEÑOR DIOS tomo a Adán y su esposa y los ubico en el jardín del Edén para que lo vistiesen y guardasen. Y les mando diciendo: De todo árbol del jardín pueden comer, pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no pueden comer porque el día que de el coman ciertamente morirán.
Y cuando DIOS los hubo bendecido y mandado, se fue de ellos. Y Adán y su esposa vivieron en el jardín conforme al mandato que EL SEÑOR les mando.
Y la serpiente, la cual DIOS había creado con ellos en la tierra, vino a ellos a incitarlos a transgredir el mandato que DIOS les había mandado.
Y la serpiente sedujo y persuadió a la mujer a comer del árbol del conocimiento y la mujer escucho a la voz de la serpiente y transgredió la palabra de DIOS y tomo del árbol del conocimiento del bien y del mal y comió de el y dio también a su esposo y el comió.
Y Adán y su esposa transgredieron el mandato que DIOS les mando. Y lo supo DIOS y su ira se encendió contra ellos y los maldijo.
Y EL SEÑOR los echo ese día del jardín del Edén para labrar la tierra de la cual fueron tomados y ellos fueron y habitaron al este del jardín del Edén; Y Adán conoció a su esposa Eva y ella dio a luz dos hijos y tres hijas.
Y ella llamo el nombre del primogénito Caín, diciendo: he obtenido varón por voluntad del SEÑOR. Y el nombre del otro llamo Abel, pues dijo: En vanidad venimos a la tierra y en vanidad seremos tomados de ella.
Y los varones crecieron y su padre les dio una posesión en la tierra; Y Caín era un labrador de la tierra y Abel pastor de ovejas.
Y aconteció al final de unos pocos años que ellos se acercaron con una ofrenda al SEÑOR. Y Caín trajo del fruto de la tierra y Abel trajo de los primogénitos de su rebaño, de lo más gordo de ellas. Y DIOS miro con agrado a Abel y su ofrenda y descendió fuego del cielo de parte del SEÑOR y la consumió.
Y no miro con agrado la ofrenda de Caín, pues el había traído de la fruta inferior de la tierra, delante del SEÑOR. Y Caín estaba celoso contra su hermano Abel por lo que había sucedido y buscaba un pretexto para matarlo.
Y un tiempo después, Caín y Abel fueron un día al campo a hacer su trabajo. Estaban ambos en el campo, Caín labrando y arando la tierra y Abel dándole de comer a su rebaño; Y el rebaño paso por el lugar que Caín había arado y esto enojo grandemente a Caín.
Y enojado, Caín se dirigió a su hermano Abel y le dijo: ¿Qué hay entre tú y yo que vienes a morar y traer a tu rebaño a comer in mi tierra?
Y Abel respondió a su hermano Caín diciendo: ¿Qué hay entre tú y yo, que tú comieres de ellas y vistieres de su lana?
Ahora entonces quítate la lana de mis ovejas con la que tu te has vestido y recompénsame por su fruto y carne que tu te has comido y cuando hayas hecho esto, entonces me iré de tu tierra, como tu has dicho.
Y dijo Caín a su hermano Abel: Ciertamente si yo te matare este día, ¿Quién requerirá tu sangre de mí?
Y Abel respondió a Caín diciendo: Ciertamente DIOS quien nos ha hecho en la tierra, el vengara mi causa, y el requerirá mi sangre de ti, si tu me matares; porque EL SEÑOR es el Juez y Arbitro y es EL quien pagara al hombre conforme a su maldad y al hombre malo conforme a la maldad que pueda hacer sobre la tierra.
Y ahora si tu me matas aquí, ciertamente DIOS conoce tus propósitos secretos y te juzgara por la maldad que tu declaraste hacerme este día.
Y cuando Caín escucho las palabras que Abel su hermano había hablado, la ira de Caín se encendió en contra de su hermano Abel por causa de lo que Abel declaro. 
Y Caín se levanto apresuradamente y tomo la parte de hierro de su instrumento que usaba para arar la tierra, con el cual repentinamente golpeo a su hermano, matándolo. De esa manera Caín derramo la sangre de su hermano Abel sobre la tierra; Y la sangre de Abel fluyo sobre la tierra delante del rebaño.
Y después de eso Caín se arrepintió de haber matado a su hermano, y se entristeció y lloro sobre el y se angustio en gran manera.
Y Caín se levanto y cavo un hoyo en el campo en el cual puso el cuerpo de su hermano y lo enterró.
Y EL SEÑOR supo lo que Caín había hecho a su hermano, y EL SEÑOR apareció a Caín y le dijo: ¿Dónde esta Abel tu hermano que estaba contigo?
Y Caín mintió diciendo: No se. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano? Y EL SEÑOR le dijo: La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra donde tú lo has matado.
Porque tú has matado a tu hermano y has  mentido delante de mi e imaginaste en tu corazón que yo no te vi, ni supe todas tus acciones.
Pero tú hiciste esto: Mataste a tu hermano por maldad y porque te hablo rectamente, y ahora pues, maldito seas tú de la tierra que abrió su boca para recibir de tu mano, la sangre de tu hermano, en donde tú lo enterraste.
Y acontecerá que cuando labrares la tierra no te volverá a dar su fuerza como en el principio, pues espinos y cardos producirá. Errante y extranjero serás en la tierra hasta el día de tu muerte.
Y después de eso Caín salio de la presencia del SEÑOR, del lugar donde estaba; salio errante y extranjero en la tierra, hacia el este de Edén, el y todo lo que le pertenecía.
Aconteció que en esos días Caín conoció a su esposa la cual concibió y dio a luz un varón, al cual puso por nombre Enóc, diciendo: En esos días el SEÑOR comenzó a darle quietud y reposo.
En esos días Caín comenzó a edificar una ciudad: Y edificó la ciudad y llamo el nombre de la ciudad Enóc, conforme al nombre de su hijo, pues es esos días EL SEÑOR le había dado reposo sobre la tierra y no anduvo errante y extranjero como al principio.
Y a Enóc le nació Irad e Irad engendro a Mehujael y Mehujael engendro a Metusael y Metusael engendro a Lamec.

CAPITULO 2

Y aconteció en el año ciento treinta de la vida de Adán sobre la tierra que otra vez conoció a Eva su esposa, la cual concibió y dio a luz un varón a imagen y semejanza de Adán; Y llamo su nombre Set, diciendo: Porque DIOS me ha concedido otra semilla en lugar de Abel, pues Caín lo ha matado.
Y Set vivió ciento cinco años y engendro un hijo y llamo el nombre de su hijo Enós, diciendo: Porque en esos días los hijos de los hombres comenzaron a multiplicarse y afligir sus almas y corazones al transgredir y rebelarse en contra de DIOS.
Y aconteció en los días de Enós que los hijos de los hombres continuaron rebelándose y transgrediendo en contra de DIOS y así aumentar la ira del SEÑOR en contra de los hijos de los hombres.
Y los hijos de los hombres sirvieron otros dioses y ellos olvidaron al SEÑOR quien los había creado en la tierra: Y en esos días los hijos de los hombres hicieron imágenes de bronce y hierro, madera y piedra y se postraron y les sirvieron.
Y todo hombre hizo su dios y a el se postraban y los hijos de los hombres dejaron al SEÑOR todos los días de Enós y sus hijos y la ira del SEÑOR se encendió a causa de sus obras y abominaciones que hicieron en la tierra.
Y EL SEÑOR hizo que las aguas del río Gihón los cubriera y los destruyo y consumió y así destruyo una tercera parte de la tierra, mas los hijos de los hombres no se volvieron de sus malos caminos y sus manos aun estaban extendidas para hacer maldad ante los ojos del SEÑOR.
Y en esos días no había siembra ni cosecha en la tierra y no había alimento para los hijos de los hombres y el hambre fue muy grande en esos días.
Y la semilla que sembraron en esos días en la tierra se convirtió en espinos, cardos y abrojos; Pues desde los días de Adán existe esta declaración acerca de la tierra, de la maldición de DIOS con la cual maldijo la tierra, por el pecado con el que peco Adán delante del SEÑOR.
Y fue cuando los hombres continuaron rebelándose, transgrediendo en contra de DIOS y corrompiendo sus caminos, que la tierra también se corrompió.
Y Enós vivió noventa años y engendro a Cainan.
Y Cainan creció y era de cuarenta años y creció en sabiduría y tuvo conocimiento y habilidad en toda sabiduría y reino sobre todos los hijos de los hombres y dirigió a los hijos de los hombres a sabiduría y conocimiento pues Cainan era un hombre muy sabio y tenia entendimiento en toda sabiduría y con sabiduría señoreo sobre espíritus y demonios.
Y Cainan supo por su sabiduría que DIOS destruiría a los hijos de los hombres por haber pecado sobre la tierra y que en los postreros días EL SEÑOR traería sobre ellos las aguas del diluvio.
Y en esos días Cainan escribió sobre tabletas de piedra lo que acontecería a su debido tiempo y las puso en sus tesoros.
Y Cainan reino sobre toda la tierra y volvió a algunos de los hijos de los hombres al servicio de DIOS.
Era Cainan de setenta años cuando engendro tres hijos y dos hijas.
Y estos son los nombres de los hijos de Cainan: el nombre del primogénito Mahalaleel, el segundo Enan y el tercero Mered y sus hermanas eran Ada y Zila; estos son los cinco hijos que le nacieron a Cainan.
Y Lamec el hijo de Metusael hizo parentesco con la familia de Cainan a través de matrimonio tomando las dos hijas de Cainan por esposas.Y Ada concibió y dio a luz un hijo a Lamec y llamó su nombre Jabal.
Y concibió otra vez y dio a luz un hijo y llamo su nombre Jubal; Y Zila, su hermana era estéril en esos días y no tenia hijos.
Pues en esos días los hijos de los hombres comenzaron a transgredir en contra de DIOS y a transgredir los mandamientos que el había mandado a Adán, de fructificarse y multiplicarse en la tierra.
Y algunos de los hijos de los hombres causaron que algunas de sus esposas bebieran una bebida que las hiciera estéril para que retuvieran sus figuras y así su bella apariencia no se desvaneciera.
Y cuando los hijos de los hombres hicieron que algunas de sus esposas bebieran, Zila bebió con ellas.
Y las mujeres preñadas parecían abominables a los ojos de sus esposos como viudas, mientras sus esposas vivían, pues solamente se apegaban a las estériles.
Y al final de días y años, cuando Zila envejeció, EL SEÑOR abrió su matriz.
Y ella concibió y dio a luz un hijo y llamo su nombre Tubal-Caín, diciendo: Después que yo me había secado lo he obtenido de DIOS Todopoderoso.
Y ella concibió otra vez y dio a luz una hija y llamo su nombre Naama, pues dijo: Después que me había secado he obtenido placer y deleite.
Y Lamec era viejo y avanzado de edad y sus ojos estaban tan debilitados que no podía ver y Tubal-Caín, su hijo, lo guiaba. Y aconteció un día que Lamec fue al campo y Tubal-Caín su hijo estaba con el. Y mientras caminaban en el campo, Caín hijo de Adán avanzaba hacia ellos; y Lamec era muy viejo y no podía ver mucho y Tubal-Caín su hijo era muy joven. 
Y Tubal-Caín dijo a su padre que sacara su arco y con las flechas mato a Caín que todavía estaba lejos y lo mato, pues pareció a ellos que era un animal.
Y las flechas entraron al cuerpo de Caín aunque estaba lejos de ellos y cayo al piso y murió.
Y EL SEÑOR requirió la maldad de Caín conforme a su maldad, la cual el había hecho a su hermano Abel, conforme a la palabra del SEÑOR la cual EL había hablado.
Y aconteció cuando Caín había muerto que Lamec y Tubal-Caín fueron a ver el animal que habían matado y vieron y he aquí Caín su abuelo, caído muerto sobre la tierra.
Y Lamec estaba muy triste por haber hecho esto y al batir las manos juntas golpeo a su hijo causándole la muerte.
Y las esposas de Lamec oyeron lo que Lamec había hecho y buscaban matarlo.
Y las esposas de Lamec lo odiaron desde ese día porque mato a Caín y a Tubal-Caín y las esposas de Lamec se separaron de el y no le escuchaban en esos días.
Y Lamec vino a sus esposas e insistió que le escucharan acerca de este asunto.
Y dijo a sus esposas Ada y Zila: Oigan mi voz OH esposas de Lamec, atiendan a mis palabras, pues ahora ustedes se han imaginado y dicho que yo mate a un hombre con mis heridas y un joven con mis golpes y ellos sin haber hecho violencia, pero ciertamente sepan que yo soy viejo y canoso y que mis ojos pesan de vejez y hice esto ignorantemente.
Y las esposas de Lamec lo escucharon acerca de esta cuestión y regresaron a el con el consejo de su padre Adán, pero no le dieron a luz niños a el desde ese día, sabiendo que la ira de DIOS estaba aumentando en esos días contra los hijos de los hombres, para destruirlos con las aguas del diluvio por sus malas obras.
Y Mahalaleel hijo de Cainan vivió sesenta y cinco años y engendro  a Jared; Y Jared vivió ciento sesenta y dos años y engendro  a Enóc.

CAPITULO 3

Y Enóc vivió sesenta y cinco años y engendro a Matusalén. Y Enóc camino con DIOS después de haber engendrado a Matusalén. Y sirvió al SEÑOR y odiaba los malos caminos de los hombres.
Y el alma de Enóc estaba envuelta en la instrucción del SEÑOR, en conocimiento y en entendimiento. Y el sabiamente se retiro de los hijos de los hombres y se apartaba de ellos a un lugar secreto por muchos días.
Y fue al terminar de muchos años, mientras servia al SEÑOR y oraba delante de EL en su casa, que un ángel del SEÑOR llamo a el desde el cielo y el respondió: Aquí estoy.
Y el ángel dijo: Levántate, ve de tu casa y del lugar donde tu te ocultas y preséntate a los hijos de los hombres para que tu puedas enseñarles el camino por donde deben ir y la obra que deben lograr para entrar en los caminos de DIOS.
Y Enóc se levanto conforme a la palabra del SEÑOR y salio de su casa, de su lugar y del aposento donde estaba ocultado; Y fue a los hijos de los hombres y les enseño los caminos del SEÑOR. Y en esos días reunió a los hijos de los hombres y les hizo conocer la instrucción del SEÑOR.
Y el ordeno que se proclamara en todos los lugares donde moraban los hijos de los hombres, diciendo: ¿Dónde esta el hombre que desea saber los caminos del SEÑOR y buenas obras? Déjele venir a Enóc.
Y todos los hijos de los hombres entonces se reunieron a el, pues todos los que deseaban esto iban a Enóc y Enóc reino sobre los hijos de los hombres conforme a la palabra del SEÑOR. Y venían y se postraban a el y oían su palabra.                                                                                       
Y el Espíritu de DIOS estaba sobre Enóc y el enseño a todos sus hombres la sabiduría de DIOS y sus caminos y los hijos de los hombres sirvieron al SEÑOR todos los días de Enóc y venían a oír su sabiduría.
Y todos los reyes de los hijos de los hombres, ambos primeros y últimos, juntos con sus príncipes y jueces, venían a Enóc cuando oyeron de su sabiduría y se postraron a el y ellos también requirieron de Enóc que reinara sobre ellos, a lo cual el consintió.
Y se reunieron en total ciento treinta reyes y príncipes e hicieron a Enóc rey sobre ellos y estaban todos bajo su poder y mando.
Y Enóc les enseño sabiduría, conocimiento y los caminos del SEÑOR. Y el hizo paz entre ellos y había paz a través de toda la tierra durante la vida de Enóc.
Y Enóc reino sobre los hijos de los hombres doscientos cuarenta y tres años e hizo justicia y rectitud con todo su pueblo y los guío en los caminos del SEÑOR.
Y estas son las generaciones de Enóc: Matusalén, Eliseo, Elimelec, tres hijos. Y sus hermanas eran Melca y Naama. Y Matusalén vivió ciento ochenta y siete años y engendro a Lamec.
Y fue en el año ciento cincuenta y seis de la vida de Lamec cuando murió Adán el cual era de novecientos treinta años cuando murió; Sus dos hijos, con Enóc y Matusalén su hijo, lo enterraron con gran pompa como en el entierro de reyes en la cueva que DIOS le había dicho.
Y en ese lugar todos los hijos de los hombres hicieron un gran lamento y lloro por Adán, por tanto eso se ha convertido en una costumbre entre los hijos de los hombres hasta este día.
Y Adán murió porque comió del arbol del conocimiento, el y sus hijos después de el, como EL SEÑOR DIOS había dicho.
Y fue en el año de la muerte de Adán que era el año doscientos cuarenta y tres del reinado de Enóc, que en esos días Enóc decidió separarse de los hijos de los hombres y apartarse a un lugar secreto como al principio, para servir al SEÑOR.
Y Enóc lo hizo, pero no se apartaba de ellos completamente, a un lugar secreto, sino  se mantuvo alejado de los hijos de los hombres tres días y después iba a ellos por un día.
Y durante los tres días que el estaba en su aposento, el le oro y alabo al SEÑOR su DIOS y el día en el cual iba y se aparecía a sus súbditos les enseñaba los caminos del SEÑOR y todo lo que le preguntaban acerca del SEÑOR el les decía.
Y el así hizo el de esta manera por muchos años y el después se ocultaba por seis días y aparecía a su pueblo un día en siete y después una vez al mes y después una vez al año, hasta que todos los reyes, príncipes e hijos de los hombres lo buscaban y deseaban otra vez ver la cara de Enóc y ha oír su palabra, pero no podían, ya que todos los hijos de los hombres tenían gran temor de Enóc y temían acercársele por razón del temor de DIOS que estaba sobre su rostro, por tanto ningún hombre podía verlo, temiendo ser castigado y morir.
Y todos los reyes y príncipes decidieron reunir a los hijos de los hombres e ir a Enóc pensando que todos pudieran hablarle en el tiempo cuando el debía venir entre ellos y lo hicieron.
Y el día llego cuando Enóc salio y todos se reunieron y vinieron a el y Enóc hablo a ellos las palabras del SEÑOR y les enseño sabiduría y conocimiento y se postraron delante de el y dijeron: ¡Que viva el rey! ¡Que viva el rey!
Y en un tiempo después, cuando los reyes y príncipes y los hijos de los hombres hablaban a Enóc y Enóc les estaba enseñando los caminos de DIOS, he aquí que entonces un ángel del SEÑOR llamo a Enóc desde el cielo y deseaba llevarle al cielo para hacerle reinar allí sobre los hijos de DIOS, como el había reinando sobre los hijos de los hombres que están sobre la tierra.
Cuando en esos días Enóc oyó esto, el fue y reunió a todos los habitantes de la tierra y les enseño sabiduría y conocimiento y les dio instrucciones divinas y les dijo: Se me ha requerido que ascienda al cielo, por tanto no se el día de mi partida.
Y ahora por tanto yo les enseñare sabiduría y conocimiento y les daré instrucción antes que los deje, de cómo actuar sobre la tierra, por lo cual puedan vivir. Y lo hizo.
Y el les enseño sabiduría y conocimiento y les dio instrucción y los reprobó y puso delante de ellos estatutos y juicios para hacer sobre la tierra y el hizo paz entre ellos y les enseño vida eterna y habito con  ellos algún tiempo enseñándoles todas estas cosas.
Y en esos días los hijos de los hombres estaban con Enóc y Enóc les hablaba a ellos y ellos alzaron sus ojos y la semejanza de un gran caballo descendió del cielo y el caballo daba pasos en el aire.
Y ellos le dijeron a Enóc lo que habían visto y Enóc les dijo: A causa de mi desciende este caballo sobre la tierra, el tiempo ha llegado en el cual me tengo que ir de ustedes y ustedes no me verán mas.
Y en esos días el caballo descendió y se paro delante de Enóc y todos los hijos de los hombres que estaban con Enóc lo vieron.
Y Enóc entonces otra vez ordeno que se proclamara una voz, diciendo: ¿Dónde esta el hombre que se deleita en conocer los caminos del SEÑOR su DIOS, déjenlo venir este día a Enóc antes que el sea tomado de nosotros.
Y todos los hijos de los hombres se reunieron y vinieron a Enóc ese día y todos los reyes de la tierra con sus príncipes y consejeros permanecieron con el ese día y Enóc entonces enseño a los hijos de los hombres sabiduría y conocimiento y les dio instrucción divina y les dijo que sirvieran al SEÑOR y caminaran en sus caminos todos los días de sus vidas y el continuo haciendo paz entre ellos. 
Y fue después de esto que se levanto y se monto en el caballo y salio y todos los hijos de los hombres le siguieron, como ochocientos mil hombres y fueron con el un día de camino.
Y el segundo día el les dijo: Regresen a casa, a sus tiendas. ¿Porque han de ir? Talvez mueran. Y algunos de ellos se fueron de el y los que se quedaron fueron con el seis días de camino y Enóc les dijo todos los días: Regresen a sus tiendas, no sea que mueran; pero  ellos no estaban dispuestos a regresar  y ellos fueron con el.
Y en el sexto día algunos de los hombres permanecieron y se apegaron a el y le dijeron: Iremos contigo al lugar donde vas; vive EL SEÑOR, solo la muerte nos separara.
Y urgieron tanto ir con el que dejo de hablarles y le siguieron y no regresaban.
Y cuando los reyes regresaron hicieron que se tomara un censo para saber el número de hombres que quedaban que fueron con Enóc. Y fue sobre el séptimo día que Enóc ascendió al cielo en un torbellino con caballos y carros de fuego.
Y en el octavo día todos los reyes que habían estado con Enóc mandaron a traer el número de hombres que estaban con Enóc, en el lugar donde había ascendido al cielo.
Y todos esos reyes fueron al lugar y encontraron la tierra allí llena de nieve y sobre la nieve habían grandes piedras de nieve y uno decía a otro: Vamos y rompamos a través de la nieve y veamos, talvez los hombres que permanecieron con Enóc están muertos y ahora están bajo las piedras de nieve y buscaron pero no lo encontraron pues el había ascendido al cielo.

CAPITULO 4

1.    Y todos los días que Enóc vivió sobre la tierra fueron trecientos sesenta y cinco años.
2.    Y cuando Enóc había ascendido al cielo, todos los reyes de la tierra se levantaron y tomaron a Matusalén su hijo y lo ungieron y lo hicieron reinar sobre ellos en lugar de su padre.
3.    Y Matusalén actúo rectamente ante los ojos de DIOS como su padre Enóc le había enseñado, e igualmente el durante toda su vida enseño a los hijos de los hombres sabiduría, conocimiento y el temor de DIOS y no se movió del buen camino ni a izquierda ni a derecha.
4.    Pero en los últimos días de Matusalén, los hijos de los hombres se alejaron del SEÑOR, corrompieron la tierra, se robaron y despojaron los unos a los otros y se rebelaron contra DIOS y transgredieron y corrompieron sus caminos y no escuchaban a la voz de Matusalén, sino se rebelaron contra el.
5.    Y EL SEÑOR estaba airado en gran manera contra ellos y EL SEÑOR continuaba destruyendo la semilla en esos días, así que no había siembra ni cosecha en la tierra.
6.    Pues cuando sembraban la tierra para obtener alimento para sustentarse, he aquí, se producieron espinos y cardos los cuales ellos no habían sembrado.
7.    Y aun los hijos de los hombres no se volvieron de sus malos caminos y sus manos todavía estaban extendidas para hacer maldad ante los ojos de DIOS y ellos provocaron al SEÑOR con sus malos caminos y EL SEÑOR estaba muy airado y se arrepintió de haber creado al hombre.
8.    Y pensó destruirlos y aniquilarlos. Y lo hizo.
9.    En esos días cuando Lamec el hijo de Matusalén era de ciento sesenta años, Set hijo de Adán, murió.
10.    Y todos los días que Set vivió fueron novecientos doce años y murió.
11.    Y Lamec era de ciento ochenta años cuando tomo a Asmua, la hija de Eliseo su tío, quién  era hijo de Enóc, y ella concibió.
12.    Y en ese tiempo los hijos de los hombres sembraron la tierra y un poco de alimento se produjo, pero aun los hijos de los hombres no se volvieron de sus malos caminos y transgredieron y se rebelaron contra DIOS.
13.    Y la esposa de Lamec concibió y dio a luz un hijo en esos días, a la revolución del año.
14.    Y Matusalén llamo su nombre Noe, diciendo: La tierra estaba en sus días en reposo y libre de corrupción. Y Lamec su padre llamo su nombre Menachem, diciendo: Este nos aliviara de nuestras obras y trabajo miserable en la tierra que Dios había maldecido.
15.    Y el niño creció y fue destetado y anduvo en los caminos de sus padre Matusalén, perfecto y recto con DIOS.   
16.    Y todos los hijos de los hombres se apartaron de los caminos del SEÑOR en esos días mientras se multiplicaban sobre la faz de la tierra con hijos e hijas y se enseñaban los unos a los otros sus malas prácticas y continuaban pecando contra EL SEÑOR.
17.    Y todo hombre se hizo a si mismo un dios y se robaban y despojaban cada hombre a su prójimo como también a su pariente y corrompieron la tierra y llenaron la tierra de violencia.
18.    Y sus jueces y gobernantes fueron a las hijas de los hombres y tomaron a sus esposas a la fuerza de sus esposos, conforme a las que escogían. Y los hijos de los hombres en esos días tomaron de los animales de la tierra, las bestias del campo y las aves y enseñaron la mezcla de animales de una especie con la otra para de esa manera provocar al SEÑOR; Y DIOS vio toda la tierra y estaba corrupta, pues toda carne había corrompido su camino sobre la tierra, todo hombre y todo animal.
19.    Y EL SEÑOR dijo: Borrare al hombre al cual he creado de la faz de la tierra, si, desde el hombre hasta las aves, junto con animales y bestias que están en el campo, pues me arrepiento de haberlos creado.
20.    Y todo hombre que camino en los caminos del SEÑOR murió en esos días, antes que EL SEÑOR trajera la maldad sobre el hombre, la cual había declarado, pues esto era de parte del SEÑOR que ellos no vieran la maldad que EL SEÑOR hablo acerca de los hijos de los hombres.
21.    Y Noé hallo gracia ante los ojos del SEÑOR y EL SEÑOR lo escogió a el y a sus hijos para levantar descendencia de ellos sobre la faz de la tierra.

CAPITULO 5

1.    Y fue en el año ochenta y cuatro de la vida de Noé que Enóc el hijo de Set murió, era el de novecientos cinco años cuando murió.
2.    Y en el año ciento setenta y nueve de la vida de Noé, Cainan hijo de Enós murió y todos los días de Cainan fuero novecientos diez años y murió.
3.    Y en el año doscientos treinta y cuatro de la vida de Noé, Mahalaleel hijo de Cainan murió. Y los días de Mahalaleel fueron ochocientos noventa y cinco y murió.
4.    Y Jared el hijo de Mahalaleel murió en esos días, en el año trescientos treinta y seis de la vida de Noé. Y todos los días de Jared fueron novecientos sesenta y dos años y murió.
5.    Y todos los que seguían al SEÑOR murieron en esos días, antes que vieran la maldad que DIOS declaro hacer sobre la tierra.
6.    Y después del lapso de muchos años, en el año cuatrocientos ochenta de la vida de Noé, cuando todos esos hombres que seguían al SEÑOR habían muerto de entre los hijos de los hombres y solo Matusalén quedaba, DIOS dijo a Noé y a Matusalén:
7.    Hablen y proclamen a los hijos de los hombres, diciendo: Así dice EL SEÑOR, vuelvan de sus malos caminos y dejen sus obras y EL SEÑOR se arrepentirá del mal que EL declaro hacerles, para que no suceda. 
8.    Pues así dice EL SEÑOR: He aquí les doy un periodo de ciento veinte años; Si se volvieren a mí y dejaren sus malos caminos, entonces yo también me volveré del mal que les dije y no existirá, dice EL SEÑOR.
9.    Y Noé y Matusalén hablaron todas las palabras del SEÑOR a los hijos de los hombres, día tras día, hablándoles constantemente.
10.    Pero los hijos de los hombres no les escuchaban ni tampoco inclinaban sus oídos a sus palabras; Ellos eran de dura cerviz.
11.    Y EL SEÑOR les concedió un periodo de ciento veinte años, diciendo: Si ellos regresaran, entonces DIOS se arrepentirá del mal como para así no destruir la tierra.
12.    Noé hijo de Lamec se refreno en tomar esposa para engendrar hijos en esos días, pues dijo: Seguramente ahora DIOS destruirá la tierra, ¿Engendrare hijos entonces yo? 
13.    Y Noé era un hombre justo, era perfecto en su generación y EL SEÑOR lo escogió para levantar descendencia de su descendencia sobre la faz de la tierra.
14.    Y EL SEÑOR dijo a Noé: Toma una esposa y engendra hijos, pues a ti he visto justo delante de mí en esta generación.    
15.    Y tú levantaras descendencia y tus hijos contigo, en medio de la tierra. Y Noé fue y tomo esposa y escogió a Naama la hija de Enóc y ella era de quinientos ochenta años.
16.    Y Noé era de cuatrocientos noventa y ocho años cuando tomo a Naama por esposa.
17.    Y Naama concibió y dio a luz un hijo y el llamo su nombre Jafet, diciendo: DIOS me ha ensanchado en la tierra. Y ella concibió otra vez y dio a luz un hijo y el llamo su nombre Sem, diciendo: DIOS me ha hecho un remanente para levantar descendencia en medio de la tierra.
18.    Y Noé era de quinientos dos años cuando Naama dio a luz a Sem. Y los muchachos  crecieron y caminaron en los caminos del SEÑOR, en todo lo que Matusalén y Noé su padre les enseñaron.
19.    Y Lamec el padre de Noé murió en esos días; Sin  embargo, ciertamente el no camino con todo su corazón en los caminos de su padre y murió en el año ciento noventa y cinco de la vida de Noé.
20.    Y todos los días de Lamec fueron setecientos setenta y siete años y murió.
21.    Y todos los hijos de los hombres que conocían al SEÑOR murieron en ese año antes que EL SEÑOR trajera el mal sobre ellos; Pues por voluntad del SEÑOR murieron, para así no ver el mal que DIOS traería sobre sus hermanos y familiares, como EL así había declarado hacer.
22.    En esos días EL SEÑOR dijo a Noé y a Matusalén: Vayan y proclamen a los hijos de los hombres todas las palabras que yo hable a ustedes en esos días, ya sea que ellos se vuelvan de sus malos caminos, entonces yo me arrepentiré del mal y no lo traeré.
23.    Y Noé y Matusalén fueron y dijeron a oídos de los hijos de los hombres todo lo que DIOS había hablado acerca de ellos.
24.    Pero los hijos de los hombres no escuchaban ni inclinaban sus oídos a todas sus declaraciones.
25.    Y aconteció después de esto que EL SEÑOR dijo a Noé: El fin de toda carne ha llegado delante de mí por causa de sus malas obras y he aquí yo destruiré la tierra.
26.    Y toma madera de gofer y ve a cierto lugar y haz una gran arca y ubícala en ese lugar.
27.    Y de esta manera la harás: De trecientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura y de treinta codos su altura.
28.    Y te harás una puerta abierta a su lado y la acabaras a un codo de elevación por la parte de arriba y la calafatearas con brea por dentro y por fuera.
29.    Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra y toda carne será destruida de debajo de los cielos y todo lo que esta sobre la tierra perecerá.
30.    Y tu y tu casa irán y reunirán dos parejas de todo lo que tiene vida, varón y hembra y las traerán al arca, para levantar descendencia de ellos sobre la tierra.
31.    Y recoge a ti todo alimento que es comido por todos los animales para que pueda haber comida para ti y para ellos.
32.    Y tu escogerás para tus hijos tres doncellas de las hijas de los hombres y ellas serán esposas a tus hijos.
33.    Y Noé se levanto e hizo el arca en el lugar donde DIOS le mando y Noé hizo como DIOS le había ordenado.
34.    En su año quinientos noventa y cinco, Noé comenzó a hacer el arca y el hizo el arca en cinco años, como EL SEÑOR había mandado.
35.    Entonces Noé tomo las tres hijas de Eliakim, hijo de Matusalén, por esposas para sus hijos, como EL SEÑOR había mandado a Noé.
36.    Y fue en esos días que Matusalén el hijo de Enóc murió y era de novecientos sesenta y nueve años de edad.

CAPITULO 6

1.    En esos días, después de la muerte de Matusalén, EL SEÑOR dijo a Noé: Entra tú con los de tu casa al arca; He aquí yo reuniré a ti todos los animales de la tierra, las bestias del campo y las aves del aire y todos vendrán y rodearan el arca.
2.    Y tú iras y te sentaras por las puertas del arca. Y todas las bestias, los animales y las aves se reunirán y se ubicaran delante de ti. Y de los que vengan y se postren ante ti los tomaras y entregaras en las manos de tus hijos, quienes los llevaran dentro del arca. Y de todos los que se paren ante ti, a esos dejaras.
3.    Y EL SEÑOR hizo que eso aconteciera el próximo día. Y animales, bestias y aves llegaron en gran multitud y rodearon el arca.
4.    Y Noé fue y se sentó a la puerta del arca y de toda carne que se postro ante el llevo dentro del arca y de todos los que se pararon ante el, dejo sobre la tierra.
5.    Y una leona llego con sus dos cachorros, macho y hembra. Y los tres se postraron ante Noé y los dos cachorros se levantaron contra la leona y la golpearon y la hicieron huir de su lugar y se fue. Y los cachorros regresaron a su lugar y se postraron sobre la tierra ante Noé.
6.    Y la leona corrió y se paro en el lugar de los leones.
7.    Y Noé vio esto y se maravillo en gran manera y se levanto y tomo los dos cachorros y los llevo dentro del arca.
8.    Y Noé llevo dentro del arca de todas las criaturas vivientes, así que no quedo ninguna, sino solo las que Noé llevo dentro del arca.
9.    De dos en dos llegaron a Noé dentro del arca, pero de los animales limpios y aves limpias llevo siete parejas, como DIOS le había mandado.
10.    Y todos los animales, bestias y aves todavía estaban allí rodeando el arca en todo lugar y la lluvia todavía no había descendido sino hasta en siete días.
11.    Y en ese día EL SEÑOR causo que toda la tierra temblara y el sol se oscureció y las fundaciones del mundo enfurecieron y toda la tierra fue movida violentamente y relampagueaba y el trueno rugió y todas las fuentes en la tierra fueron rotas de tal manera no antes conocida por los habitantes; Y DIOS hizo este hecho poderoso para aterrorizar a los hijos de los hombres para que no pudiera haber maldad sobre la tierra.
12.    Y aun todavía los hijos de los hombres no se volvían de sus malos caminos y ellos aumentaron la ira del SEÑOR en ese tiempo y ni siquiera dirigieron sus corazones a todo esto.
13.    Y al final de siete días, en el año seiscientos de la vida de Noé, las aguas del diluvio estaban sobre la tierra.
14.    Y todas las fuentes de la profundidad fueron rotas y las ventanas del cielo fueron abiertas y la lluvia cayó sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches.
15.    Y Noé y su casa y todas las criaturas vivientes que estaban con el entraron al arca por causa de las aguas del diluvio. Y EL SEÑOR cerró la puerta del arca.
16.    Y todos los hijos de los hombres que quedaron sobre la tierra se fatigaron a través de la maldad por causa de la lluvia, pues las aguas estaban llegando mas violentamente sobre la tierra y los animales y bestias todavía estaban rodeando el arca.
17.    Y los hijos de los hombres se reunieron como setecientos mil hombres y mujeres y llegaron a Noé, al arca.
18.    Y llamaron a Noé, diciendo: Ábrenos para que podamos llegar a ti en el arca y si no ¿hemos de morir?
19.    Y Noé con fuerte voz les respondió desde el arca, diciendo: ¿No se han rebelado todos ustedes contra EL SEÑOR y dijeron que EL no existe? Y por tanto EL SEÑOR trajo sobre ustedes este mal, para destruirlos y cortarlos de sobre la faz de la tierra.
20.    ¿No es esto de lo que les hable hace ciento veinte años atrás y ustedes no escuchaban la voz del SEÑOR y ahora ustedes desean vivir sobre la tierra?
21.    Y ellos dijeron a Noé: Estamos listos a volver al SEÑOR, solo ábrenos para que vivamos y no muramos.
22.    Y Noé les respondió, diciendo: He aquí ahora que ven la angustia de sus almas desean volver al SEÑOR. ¿Por qué no volvieron durante estos ciento veinte años que EL SEÑOR les concedió como el periodo determinado?
23.    Pero ahora vienen y me dicen esto por causa de las angustias de sus almas; Ahora también EL SEÑOR no los escuchara ni inclinara su oído a ustedes este día, así que no lograran ahora sus deseos.
24.    Y los hijos de los hombres se acercaron para entrar a la fuerza en el arca, para entrar por causa de la lluvia, pues no podían soportar la lluvia sobre ellos.
25.    Y EL SEÑOR envío a todas las bestias y animales que parados rodeaban el arca y las bestias los dominaron y los hicieron huir de ese lugar y todo hombre siguió su propio camino y ellos otra vez se esparcieron sobre la faz de la tierra.
26.    Y la lluvia todavía estaba descendiendo sobre la tierra. Y descendió cuarenta días y cuarenta noches y las aguas prevalecieron grandemente sobre la tierra. Y toda carne que estaba sobre la tierra o en las aguas murió; Hombres, bestias, lo que se arrastra por el suelo y aves del cielo. Y solamente quedo Noé y los que estaban con el en el arca.
27.    Y las aguas prevalecieron y grandemente aumentaron sobre la faz de la tierra y levantaron el arca y subió sobre la tierra.
28.    Y el arca floto sobre la faz de las aguas y fue tirada sobre las aguas de manera que todas las criaturas vivientes que estaban adentro fueron movidas como potaje en un caldo.
29.    Y gran ansiedad se apodero de todas las criaturas vivientes que estaban en el arca y el arca parecía que se iba a romper.
30.    Y todas las criaturas vivientes que estaban en el arca estaban aterrorizadas. Y los leones rugieron y los bueyes muyeron y los lobos aullaron y toda criatura viviente en el arca hablo y se lamento en su propio lenguaje, así que sus voces alcanzaron una gran distancia. Y Noé y sus hijos clamaron y lloraron en sus angustias; Tenían gran miedo que habían llegado a los portales de la muerte.
31.    Y Noé oro al SEÑOR y clamo a EL por causa de esto y dijo: OH SEÑOR ayúdanos, pues no tenemos fuerza para soportar este mal que nos ha rodeado, pues las olas de las aguas nos han rodeado, corrientes malignas nos han aterrorizado, las trampas de la muerte han llegado a nosotros. Respóndenos O SEÑOR, respóndenos, alumbra tu rostro hacia nosotros y ten gracia con nosotros, redímenos y sálvanos.
32.    Y EL SEÑOR escucho la voz de Noé y EL SEÑOR se acordó de el.
33.    Y un viento paso sobre la tierra y las aguas se calmaron y el arca reposo.
34.    Y las fuentes del abismo y las ventanas del cielo fueron paradas y la lluvia del cielo fue detenida.
35.    Y las aguas disminuyeron en esos días y el arca reposo sobre las montañas de Ararat.
36.    Y entonces Noé abrió las ventanas del arca y Noé aun invocaba al SEÑOR en esos momentos y dijo: OH SEÑOR que formaste la tierra y los cielos y todo lo que en ellos hay, saca nuestras almas de este confinamiento y de la prisión donde tú nos has puesto, pues estoy cansado de suspirar.
37.    Y EL SEÑOR escucho la voz de Noé y le dijo: Cuando tú hayas completado un año entero entonces saldrás.
38.    Y a la revolución del año, cuando un año completo se cumplió de que Noé habitara en el arca, las aguas se secaron de la tierra y Noé quito la cobertura del arca.
39.    En esos días, el día veintisiete del segundo mes, la tierra estaba seca, pero Noé y sus hijos y los que estaban con el, no salieron hasta que EL SEÑOR les dijo.
40.    Y el día llego que EL SEÑOR les mando que salieran y todos salieron del arca.
41.    Y salieron y regreso cada uno a su camino y a su lugar y Noé y sus hijos moraron en la tierra que DIOS les había dicho y sirvieron al SEÑOR todos sus días y EL SEÑOR bendijo a Noé y sus hijos en su salida del arca.
42.    Y les dijo: Fructificaos y llenad toda la tierra; fortalézcanse y aumenten abundantemente en la tierra y multiplicaos en ella.

CAPITULO 7


1.    Y estos son los nombres de los hijos de Noé: Jafet, Cam y Sem; Y les nacieron hijos después del diluvio, pues habían tomado esposas antes del diluvio.
2.    Estos son los hijos de Jafet: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec Y Tiras, siete hijos.
3.    Y los hijos de Gomer son Askenaz, Rifat y Togarma.
4.    Y los hijos de Magog eran Elikana y Lubal.
5.    Y los hijos de Madai eran Achon, Zeelo, Chazoni y Lot.
6.    Y los hijos de Javán eran Elisa, Tarsis, Quitim y Dodanim.
7.    Y los hijos de Tubal fueron Arifi, Kesed y Taari.
8.    Y los hijos de Mesec fueron Dedón, Zarón y Sebasni.
9.    Y los hijos de Tiras fueron Benib, Gera, Lupiron y Gilak; estos son los hijos de Jafet de acuerdo a sus familias. Y sus números en esos días eran como cuatrocientos sesenta hombres.
10.    Y estos son los hijos de Cam: Cus, Mitzraim, Fut y Canaán, cuatro hijos. Y los hijos de Cus fueron Seba, Havila, Sabta, Raama y Sabteca. Y los hijos de Raama fueron Seba y Dedán.
11.    Y los hijos de Mitzraim fueron Lud, Anom y Patros, Caslot y Caftor.
12.    Y los hijos de Fut fueron Gebul, Hadan, Bena y Adán.
13.    Y los hijos de Canaán fueron Sidón, Het, Amori, Gergasi, Hivi, Arki, Seni, Arodi, Simodi y Camoti.
14.    Estos son los hijos de Cam conforme a sus familias; sus números en esos días eran como setecientos treinta hombres. 
15.    Y estos son los hijos de Sem: Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram, cinco hijos. Y los hijos de Elam fueron Sus, Macul y Harmon.
16.    Y los hijos de Asur fueron Mirus y Mokil. Y los hijos de Arfaxad fueron Sala, Anar y Ascol.
17.    Y los hijos de Lud fueron Petor y Bisayon. Y los hijos de Aram fueron Uz, Hul, Geter y Mas.
18.    Estos son los hijos de Sem de acuerdo a sus familias. Y sus números en esos días eran como trecientos hombres.
19.    Estas son las generaciones de Sem: Sem engendro a Arfaxad y Arfaxad engendro a Sala y Sala engendro a Heber y a Heber le nacieron dos hijos, el nombre de uno era Peleg, pues en sus días los hijos de los hombres fueron divididos y en los días postreros la tierra fue dividida.
20.    Y el nombre del segundo fue Joctán, significando que en su día las vidas de los hijos de los hombres fueron disminuidas y reducidas.
21.    Estos son los hijos de Joctán: Almodad, Selef, Hazar-mavet, Jera, Adoram, Uzal, Dicla, Obal, Abimael, Seba, Ofir, Havila y Jobab. Todos estos son los hijos de Joctán.
22.    Y Peleg su hermano engendro a Yen y Yen engendro a Serug y Serug engendro a Nahor y Nahor engendro a Taré y Taré era de treinta y ocho años y engendro a Harán y a Nahor.
23.    Y Cus el hijo de Cam el hijo de Noé, tomo una esposa en esos días en su vejez, y concibió un hijo, y llamaron su nombre Nimrod, diciendo: En esos días los hijos de los hombres otra vez comenzaron a rebelarse y transgredir contra DIOS. Y el niño creció y su padre lo amo en gran manera, pues el era el niño de su vejez.
24.    Y las vestimentas de piel que DIOS hizo para Adán y su esposa cuando salieron del jardín, fueron dadas a Cus.
25.    Pues después de la muerte de Adán y su esposa, las vestimentas fueron dadas a Enóc hijo de Jared. Y cuando Enóc fue tomado a DIOS, el se las dio a Matusalén su hijo.
26.    Y después de la muerte de Matusalén, Noé las tomo y las trajo al arca y las tuvo con el hasta que salio del arca.
27.    Y en el salir de las vestimentas, Cam robo esas vestimentas de Noé su padre y las tomo y las escondió de sus hermanos.
28.    Y cuando Cam engendro a su primogénito Cus, el le dio las vestimentas en secreto y permanecieron con Cus muchos días.
29.    Y Cus también las escondió de sus hijos y hermanos. Y cuando Cus había engendrado a Nimrod, el le dio a el esas vestimentas por su amor a el. Y Nimrod creció y cuando era de veinte años de edad, se puso esas vestimentas.
30.    Y Nimrod se hizo fuerte cuando se puso las vestimentas y DIOS le dio fuerza y fortaleza y fue un cazador fuerte en la tierra, si, fue un cazador fuerte en el campo. Y el cazo animales y construyo altares y ofreció sobre ellos los animales ante EL SEÑOR.
31.    Y Nimrod se fortaleció a si mismo y se levanto de entre sus hermanos y peleo las batallas de sus hermanos contra todos sus enemigos en derredor.
32.    Y EL SEÑOR entrego todos los enemigos de sus hermanos en sus manos y DIOS lo prosperaba de tiempo en tiempo en sus batallas y el reinó sobre la tierra.
33.    Por lo tanto se hizo costumbre en esos días, cuando un hombre presentaba a quienes había entrenado para batalla, el les decía: Como DIOS le hizo a Nimrod, quien era un cazador poderoso sobre la tierra y que fue victorioso en las batallas que prevalecieron en contra de sus hermanos, a quienes salvo de las manos de sus enemigos. Que así DIOS nos fortalezca y salve este día.
34.    Y cuando Nimrod era de cuarenta años, en esos días hubo una guerra entre sus hermanos y los hijos de Jafet y de esa manera estaban en poder de sus enemigos.
35.    Y Nimrod salio en esos días y reunió a todos los hijos de Cus y sus familias, como cuatrocientos sesenta hombres y contrato también de algunos de sus amigos y conocidos como ochenta hombres y les dio su pago y fue con ellos a la batalla. Y cuando estuvo en el camino, Nimrod fortaleció el corazón del pueblo que fue con el.
36.    Y les dijo: No teman ni se alarmen, pues todos nuestros enemigos serán entregados en nuestras manos y podrán hacer con ellos como les parezca.
37.    Y todos los hombres que fueron eran como quinientos y pelearon contra sus enemigos y los destruyeron y los subyugaron y Nimrod ubico oficiales sobre ellos en sus respectivos lugares.
38.    Y el tomó algunos de sus niños como garantía. Y todos fueron siervos a Nimrod y a sus hermanos y Nimrod y toda la gente que estaba con el se dirigieron a casa.
39.    Y cuando Nimrod había regresado con gozo de la batalla, después de haber conquistado a sus enemigos, todos sus hermanos junto con los que lo conocían de antes se reunieron para hacerlo rey sobre ellos. Y ellos ubicaron la corona real sobre el.
40.    Y el puso sobre sus súbditos y pueblo, príncipe, jueces y señores, como es la costumbre entre reyes.
41.    Y ubico a Taré hijo de Nahor, príncipe de su ejercito y lo dignifico y lo elevo sobre todos sus príncipes.   
42.    Y mientras reinaba de acuerdo al deseo de su corazón, después de haber conquistado a todos sus enemigos en derredor, el tomo consejo con sus consejeros para construir una ciudad para su palacio y lo hicieron.
43.    Y encontraron un valle grande del lado opuesto a dirección este y le construyeron una ciudad grande y extensiva y Nimrod llamo el nombre de la ciudad que construyo Sinar, pues EL SEÑOR había vehementemente sacudido y destruido a sus enemigos.
44.    Y Nimrod moró en el Sinar y reino seguramente y peleo con sus enemigos y prospero en todas sus batallas y su reino se engrandeció.
45.    Y toda nación y lengua escucho de su fama y se reunieron a el y se postraron en tierra y le llevaron ofrendas y el se convirtió en señor y rey sobre ellos y ellos moraron con el en la ciudad del Sinar y Nimrod reinó en la tierra sobre todos los hijos de Noé y todos estaban bajo su poder y su consejo.
46.    Y toda la tierra era de una sola lengua y palabras unidas, pero Nimrod no camino en los caminos del SEÑOR y el era más malo que todos los hombres que fueron antes de el, de los días de la inundación hasta esos días.
47.    Y el hizo dioses de madera y piedra y se postro a ellos y el se rebelo en contra del SEÑOR y enseño a todos sus súbditos y al pueblo de la tierra sus malos caminos; Y Mardón su hijo era mas malo que su padre.
48.    Y todo el que oía de los hechos de Mardón el hijo de Nimrod decía acerca de el: De el malo sale maldad, por lo tanto se convirtió en un proverbio en toda la tierra, diciendo: De el malo sale maldad. Y era común en las palabras de los hombres desde esos días hasta ahora.
49.    Y Taré el hijo de Nahor, príncipe de el ejercito de Nimrod, era en esos días muy grande ante los ojos del rey y sus súbditos y el rey y los príncipes lo amaban y lo elevaron muy alto.
50.    Y Taré tomo una esposa y su nombre era Amtelo la hija de Cornebo. Y la esposa de Taré concibió y le dio a luz un hijo en esos días.
51.    Taré era de setenta años cuando lo engendró. Y Taré llamo el nombre de su hijo que le nació Abram, porque en esos días el rey lo había exaltado y dignificado sobre todos sus príncipes que estaban con el.  

CAPITULO 8

Y fue en la noche que Abram nació que todos los sirvientes de Taré y todos los sabios de Nimrod y sus magos llegaron y comieron y bebieron en la casa de Taré y se regocijaron con él esa noche.
Y cuando todos los sabios y magos salieron de la casa de Taré levantaron sus ojos hacia el cielo esa noche para mirar las estrellas y miraron y he aquí una muy grande estrella vino desde el este y corrió en los cielos y él se trago las cuatro estrellas de las cuatro esquinas de los cielos.
Y todos los sabios del rey y sus magos se asombraron ante lo que miraban y los sabios entendieron este asunto y sabían su importancia.
Y se dijeron el uno al otro: Esto solamente indica al niño que le ha nacido a Taré esta noche, el cual crecerá y será fructífero y se multiplicara y poseerá toda la tierra él y sus hijos para siempre y el y su simiente mataran grandes reyes y heredaran sus tierras.
Y los sabios y magos se fueron a sus casas esa noche, y en la mañana todos estos sabios y magos se levantaron temprano y se reunieron en una casa señalada.
Y se hablaron el uno al otro diciéndose: He aquí lo que vimos anoche está oculto al rey y no se le ha dado a conocer.
Y si esto llegara a ser conocido por el rey en los días postreros, el nos dirá: Porque me han ocultado ustedes este asunto, entonces sufriremos muerte; por lo tanto, vamos a decirle al rey lo que vimos, y la interpretación de lo que vimos, entonces quedaremos claros.
Y lo hicieron, y fueron todos al rey y se postraron ante él, y dijeron: Que viva el rey, que viva el rey.
Oímos que un hijo le nació a Taré de Nahor, el príncipe de tu ejercito, y llegamos nosotros anoche a su casa y comimos y bebimos y nos regocijamos con él esa noche.
Y cuando tus siervos salieron de la casa de Taré, para ir a nuestras respectivas casas para quedarnos allí en la noche, levantamos nuestros ojos a los cielos y vimos una grande estrella viniendo desde el este y la misma estrella corrió con gran velocidad y se trago cuatro grande estrellas de los cuatro lados de los cielos.
Y tus siervos se asombraron ante lo que vimos y nos espantamos grandemente y también hicimos nuestro juicio sobre lo que vimos y supimos por nuestra sabiduría la interpretación apropiada de lo que vimos, que esta cosa aplica al niño que le ha nacido a Taré, el cual crecerá y se multiplicara grandemente y será poderoso y matara a todos los reyes de la tierra y heredara todas sus tierras él y su simiente para siempre.
Y ahora nuestro señor y rey, he aquí que nosotros verdaderamente te hemos dado a conocer lo que hemos visto concerniente a este niño.
Si le parece bien al rey darle a su padre valor por el niño nosotros lo mataremos antes de que crezca y aumente en la tierra y que su mal aumente en contra de nosotros para que nosotros y nuestros hijos perezcamos por causa de su mal.
Y el rey oyó sus palabras y le parecieron bien y envió a llamar a Taré y Taré llego ante el rey.
Y el rey dijo a Taré: Me han dicho que anoche te nació un hijo y de esta manera se observó en los cielos al nacer él niño.
Por lo tanto, ahora dame al niño, para que nosotros lo matemos antes que su mal suba en contra nuestra. Y yo te daré a ti por el valor del niño tu casa llena de plata y oro.
Y taré respondió al rey diciéndole: Mi señor y rey, he oído tus palabras y tu siervo hará todo lo que su rey desea.
Pero mi señor y rey, te diré lo que me aconteció a mi anoche, para ver qué consejo el rey dará a su siervo y entonces responderé al rey sobre lo que me acaba de hablar; y el rey dijo: habla.
Y Taré dijo al rey: Ayón, hijo de Mored, vino a mi anoche diciendo:
Dame el bello y gran caballo que el rey te dio y yo te daré a ti plata y oro y paja y forraje por su valor; y yo le dije a él: Espera hasta que yo vea al rey concerniente a tus palabras y he aquí lo que el rey diga, eso hare yo.
Y ahora mi señor y rey, he aquí yo te he dado a conocer esto y el consejo que mi rey dara a su siervo, ese seguiré.
Y el rey oyó las palabras de Taré y su ira se encendió y el rey considero a Taré un tonto.
Y el rey respondió a Taré y le dijo: ¿Eres tu tan tonto, ignorante, o deficiente de entendimiento para hacer tal cosa, que des tu bello caballo por plata y oro o aun por paja y forraje?
¿Estás tú tan falto de plata y oro que tu harías tal cosa porque tú no puedes obtener paja y forraje para darle de comer a tu caballo? Y que es plata y oro a ti o paja y forraje que tu debas dar ese fino caballo que yo te di, como cual no hay ninguno en toda la tierra.
Y el rey dejo de hablar y Taré respondió al rey diciendo: De esta misma manera el rey ha hablado a su siervo;
Te ruego, mi señor y rey, que fue esto que tú me dijiste: Entrega a tu hijo para que nosotros podamos matarlo, y yo te daré plata y oro por su valor; ¿qué hare yo con plata y oro después de la muerte de mi hijo? ¿Quién me heredara? Seguramente entonces en el día de mi muerte, la plata y oro regresara mi rey quien lo dio.
Y cuando el rey oyó las palabras de Taré y la parábola que conto concerniente al rey, lo entristeció grandemente y el estaba angustiado con el asunto y su ira ardía dentro de el.
Y Taré vio que la ira del rey estaba encendida en su contra y le respondió al rey diciendo: Todo lo que tengo está en poder del rey; lo que el rey desee hacer a su siervo, sí, hágaselo, aun mi hijo, el está en poder del rey, sin valor a cambio, el y sus dos hermano que son mayores que el.
Y el rey dijo a Taré: No, más bien yo comprare a tu hijo menor por un precio.
Y Taré respondió al rey diciendo: Te ruego mi señor y rey que dejes a tu siervo hablar ante ti y y dejes que el rey oiga la palabra de du siervo y Taré dijo: Deme mi rey tres días hasta que considere este asunto dentro de mí y consulte con mi familia concerniente a las palabras de mi rey; y el presiono grandemente al rey para que se pusiera de acuerdo.
Y el rey escuchó a Taré y lo hizo y le dio tres días y Taré salió de la presencia del rey y llego a su casa a su familia y les hablo todas las palabras del rey; y la gente tuvo un gran temor.
Y fue en el tercer día que el rey envió por Taré, diciendo: Envíame a tu hijo por un precio como yo te he hablado; si no llegaras a hacer esto, yo enviare y matare todo lo que tienes en tu casa, para que de esa manera ni si quiera te quedara un perro.
Y Taré se apresuro, (ya que el asunto era urgente de parte del rey), y tomo un niño de uno de sus sirvientes, el cual su sierva le había dado a luz a él esa noche, y Taré trajo el niño al rey y recibió valor por él.
Y EL SEÑOR estaba con Taré en este asunto, para que Nimrod no causara la muerte de Abram y el rey tomo el niño de Taré y con todas sus fuerzas estrello su cabeza contra el piso, pues él pensó que había sido Abram; y esto fue ocultado de el desde ese día y fue olvidado por el rey, ya que era la voluntad de la Providencia que Abram no sufriera muerte.
Y Taré tomo a su hijo Abram secretamente, junto con su madre y su nodriza y los escondió en una cueva y les llevaba sus provisiones mensualmente.
Y EL SEÑOR estaba con Abram en la cueva y creció. Y Abam estuvo en la cueva 10 años y el rey y sus príncipes, agoreros y sabios, pensaron que el rey había matado a Abram.
CAPITULO 9

Y Harán, el hijo de Taré, el hermano mayor de Abram, tomo una esposa en esos días.
Harán era de treinta y nueve años cuando la tomo; y la esposa de Harán concibió y dio a luz un hijo y llamo su nombre Lot.
Y concibió de nuevo y dio a luz una hija y llamo su nombre Milca; y ella de nuevo concibió y dio a luz una hija y llamo su nombre Sarai.
Harán era de cuarenta y dos años de edad cuando engendro a Sarai, que fue en el decimo año de la vida de Abram; y en esos días Abram y su madre y nodriza salieron de la cueva, ya que el rey y sus súbditos habían olvidado el asunto de Abram.
Y cuando Abram salió de la cueva, el fue a Noé y a su hijo Sem y permaneció con ellos para aprender la instrucción del SEÑOR y sus caminos y ningún hombre sabia donde estaba Abram y Abram sirvió a Noé y a Sem su hijo por un largo tiempo.
Y Abram permaneció en la casa de Noé treinta y nueve años y Abram conocía al SEÑOR desde los tres años de edad, y camino en los caminos del SEÑOR hasta el día de su muerte, como Noé y su hijo Sem le habían enseñado; y todos los hijos de la tierra en esos días transgredieron en gran manera contra EL SEÑOR y se rebelaron contra EL y sirvieron a otros dioses y se olvidaron del SEÑOR quien los había creado en la tierra; y los habitantes de la tierra se hicieron para sí mismos, en ese tiempo, cada hombre su propio dios; dioses de madera y piedra los cuales ni podían hablar, oír ni salvar y los hijos de los hombres les sirvieron y se convirtieron en sus dioses.
Y el rey y todos sus sirvientes y Taré con toda su casa eran entonces los primeros de los que sirvieron a dioses de madera y piedra.
Y Taré tenia doce dioses de tamaño grande, hechos de madera y piedra, uno por cada mes del año y el servía a uno cada mes. Y cada mes Taré traía su ofrenda de carne y bebida a sus dioses; así hacia Taré siempre.
Y toda esa generación eran malos ante EL SEÑOR y de ellos cada hombre hizo cada uno su dios, pero dejaron al SEÑOR que los había creado.
Y no se encontró hombre alguno en toda la tierra que conociera al SEÑOR (pues sirvieron cada hombre a su propio dios) excepto Noé y su casa y todos aquellos que estaban bajo su consejo conocían al SEÑOR en esos días.
Y Abram el hijo de Taré se estaba engrandeciendo en esos días en la casa de Noé y ningún hombre lo sabía y EL SEÑOR estaba con él.
Y EL SEÑOR le dio a Abram un corazón entendido y el sabía que todas las obras de esa generación eran vanas y que todos sus dioses eran vanos y de nada servían.
Y Abram vio el sol resplandecer sobre la tierra y Abram se dijo a sí mismo: Ciertamente este sol que resplandece sobre la tierra es Dios y a EL serviré.
Y Abram sirvió al sol en ese día y oro a él y cuando llego la tarde el sol se puso como siempre y Abram se dijo a sí mismo: Ciertamente este no puede ser Dios.
Y Abram todavía continuo hablándose a si mismo interiormente diciendo: ¿Quién es EL que hizo los cielos y la tierra? ¿Quién creo sobre la tierra? ¿Dónde está EL?
Y la noche oscureció sobre él y levanto sus ojos hacia el oeste, norte, sur y este y vio que el sol se había desaparecido de la tierra y el día oscureció.
Y Abram vio las estrellas y la luna ante él y dijo: Ciertamente este es el Dios que creo toda la tierra como también al hombre y he aquí estos sus siervos son dioses alrededor del. Y Abram sirvió a la luna y le oro toda esa noche.
Y en la mañana cuando había ya aclarecido y el sol resplandecía sobre la tierra como siempre, Abram vio todas las cosas que EL SEÑOR DIOS había hecho sobre la tierra.
Y Abram se dijo a sí mismo: Ciertamente estos no son dioses que hicieron la tierra y a todo ser humano, pero estos son los siervos de Dios y Abram permaneció en la casa de Noé y allí conoció al SEÑOR y sus caminos y sirvió al SEÑOR todos los días de su vida y toda esa generación olvido al SEÑOR y sirvieron a otros dioses de madera y piedra y se rebelaron todos sus días.
Y el rey Nimrod reino confiado y toda la tierra estaba bajo su control y toda la tierra era de una sola lengua y palabras unidas.
Y todos los príncipes de Nimrod y sus hombres grandes se reunieron en consejería; Fut, Mitzraim, Cus y Canaán con sus familias y se dijeron el uno al otro: Vamos y construyamos una ciudad y en ella una torre fuerte que su cúspide llegue al cielo y nos haremos de un nombre para que podamos reinar sobre el mundo entero para que de esta manera el mal de nuestros enemigos cese de nosotros y podamos reinar en gran manera sobre ellos y así no seamos esparcidos sobre la faz de la tierra por causa de sus guerras.
Y todos se presentaron ante el rey y le dijeron al rey esas palabras y el rey estuvo de acuerdo con ellos en el asunto y lo hizo.
Y todas las familias se reunieron, consistiendo de cómo seis cientos mil hombres y ellos fueron a buscar un pedazo de tierra extensivo para construir la cuidad y la torre y buscaron en toda la tierra y no encontraron lugar alguno como un valle al este de la tierra de Sinar, como a dos días de camino y partieron hacia allá y se establecieron allí.
Y empezaron a cocer ladrillos y a hacer fuegos para construir la ciudad y la torre que se habían imaginado terminar.
Y la construcción de la torre era a ellos una transgresión y un pecado y empezaron a construirla y mientras ellos construían en contra del SEÑOR DIOS del cielo, se imaginaron en su corazón hacer guerra en contra de EL y de ascender al cielo.
Y todas estas personas y todas sus familias se dividieron en tres partes. La primera dijo: Ascenderemos al cielo y pelearemos contra EL. La segunda parte dijo: Ascenderemos al cielo y pondremos nuestros propios dioses allí y les serviremos. Y la tercera parte dijo: Ascenderemos al cielo y lo mataremos con arcos y flechas. Y Dios conocía todas sus obras y todos sus malos pensamientos y EL vio la ciudad y la torre que estaban construyendo.
Y mientras ellos construían se hicieron para ellos una gran ciudad y una torre muy alta y fuerte. Y por causa de su altitud el mortero y los ladrillos no llegaban a los constructores en su ascendencia a ella, hasta que los que ascendían habían completado un año entero. Y después de eso alcanzaron a los constructores y les dieron el mortero y los ladrillos, y así se hacía diariamente.
Y he aquí estos ascendían y otros descendían el día entero; Y si un ladrillo se llegaba a caer de sus manos y se rompía, todos ellos lloraban sobre el ladrillo. Y si un hombre se caía y moría, ninguno lo miraba.
Y EL SEÑOR conocía sus pensamientos. Y aconteció cuando ellos construían que tiraron sus flechas hacia el cielo y todas las flechas cayeron sobre ellos llenas de sangre y cuando ellos las vieron se dijeron: Ciertamente hemos matado a todos los que están en el cielo.
Pues esto era de parte del SEÑOR para hacerlos errar y para destruirlos de la faz de la tierra.
Y ellos construyeron la torre y la ciudad y ellos hicieron esta cosa diariamente hasta que muchos días y años se cumplieron.
Y Dios dijo a los setenta ángeles que estaban primeros ante él, a esos que estaban cerca de él, diciendo: Vamos, descendamos y confundamos sus lenguas, que un hombre no entienda el lenguaje de su prójimo; y así les hicieron a ellos.
Y desde ese día en adelante se olvidaron cada hombre el lenguaje de su prójimo y ellos no podían entender para hablar en una sola lengua; y cuando el constructor tomaba de las manos de su prójimo cal o piedra cual él no había pedido, el constructor la echaba a un lado y la tiraba sobre su prójimo, para que así muriera.
Y lo hicieron así muchos días y mataron muchos de esta manera.
Y EL SEÑOR ataco las tres divisiones que estaban allí y los castigo de acuerdo a sus obras y designios; a los que dijeron: Ascenderemos al cielo y serviremos a nuestros dioses, se convirtieron como simios y elefantes; y a los que dijeron: Atacaremos el cielo con flechas, a ellos EL SEÑOR los mato, un hombre por mano de su prójimo; Y la tercera división de los que dijeron: Ascenderemos al cielo y pelearemos contra EL, EL SEÑOR los esparció a través de la tierra.
Y de los que quedaron de entre ellos, cuando supieron y entendieron el mal que venía sobre ellos, abandonaron el edificio y ellos también fueron esparcidos sobre la faz de toda la tierra.
Y pararon de construir la ciudad y la torre; por lo tanto el llamo a ese lugar Babel, pues allí EL SEÑOR confundió el lenguaje de toda la tierra; he aquí estaba al este de la tierra del Sinar.
Y la torre que los hijos de los hombres construyeron, la tierra abrió su boca y se trago una tercera parte de ella; Y un fuego también descendió del cielo y quemo otra tercera parte y la otra tercera parte queda hasta el día de hoy, y pertenece a esa parte que estaba en el aire y su circunferencia es de tres días de camino.
Y muchos de los hijos de los hombres murieron en esa torre, un pueblo sin número.

 
page 1 of 1
 
 
 
 

About Us| Church News | Site Map | Technical Help| Contact Us


© 2003 First Church of Our Lord Jesus Christ, Inc. All Rights Reserved.
Send all technical questions and comments about this website to the
webmaster. Please view our Privacy Policy and Terms and Conditions.
This site was created by First Church Staff.
Best viewed using Microsoft's Internet Explorer at 1024 X 768 resolution.

Scroll Up
Scroll Down