
¿Ha nacido usted
otra vez?
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Jesucristo es Dios
Todopoderoso!
¿Puede usted
Contestar las Preguntas que Detallo a Continuación?
| ¿Es Su
Doctrina Damnificable?
¿El Libro De
Jaser?

EL
Libro De Jaser
[Mencionado en Josue 10:13, 2
Samuel 1:18]
CAPITULO 1
DIOS
dijo: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza.
Y DIOS creo al hombre a su imagen.
Y DIOS formo al hombre de la tierra, y soplo en su nariz aliento de
vida, y el hombre fue hecho un alma viviente, dotado con la facultad de
hablar.
Y EL SEÑOR dijo: No es bueno que el hombre este
solo; le haré ayuda idónea.
Y EL SEÑOR hizo caer sueño profundo sobre
Adán, y Adán durmió, y EL
SEÑOR tomo una de sus costillas y construyo carne sobre ella
y la formo y la trajo a Adán y Adán
despertó de su sueño y he aquí una
mujer parada ante el.
Y dijo Adán: Este es un hueso de mis huesos y se llamara
mujer, porque del hombre ha sido tomada. Y Adán llamo su
nombre Eva porque era la madre de todo viviente.
Y los bendijo DIOS y llamo sus nombres Adán y Eva el
día que EL los creo. Y dijo EL SEÑOR:
Fructificaos y multiplicaos y llenad la tierra.
Y EL SEÑOR DIOS tomo a Adán y su esposa y los
ubico en el jardín del Edén para que lo vistiesen
y guardasen. Y les mando diciendo: De todo árbol del
jardín pueden comer, pero del árbol del
conocimiento del bien y del mal no pueden comer porque el
día que de el coman ciertamente morirán.
Y cuando DIOS los hubo bendecido y mandado, se fue de ellos. Y
Adán y su esposa vivieron en el jardín conforme
al mandato que EL SEÑOR les mando.
Y la serpiente, la cual DIOS había creado con ellos en la
tierra, vino a ellos a incitarlos a transgredir el mandato que DIOS les
había mandado.
Y la serpiente sedujo y persuadió a la mujer a comer del
árbol del conocimiento y la mujer escucho a la voz de la
serpiente y transgredió la palabra de DIOS y tomo del
árbol del conocimiento del bien y del mal y comió
de el y dio también a su esposo y el comió.
Y Adán y su esposa transgredieron el mandato que DIOS les
mando. Y lo supo DIOS y su ira se encendió contra ellos y
los maldijo.
Y EL SEÑOR los echo ese día del jardín
del Edén para labrar la tierra de la cual fueron tomados y
ellos fueron y habitaron al este del jardín del
Edén; Y Adán conoció a su esposa Eva y
ella dio a luz dos hijos y tres hijas.
Y ella llamo el nombre del primogénito Caín,
diciendo: he obtenido varón por voluntad del
SEÑOR. Y el nombre del otro llamo Abel, pues dijo: En
vanidad venimos a la tierra y en vanidad seremos tomados de ella.
Y los varones crecieron y su padre les dio una posesión en
la tierra; Y Caín era un labrador de la tierra y Abel pastor
de ovejas.
Y aconteció al final de unos pocos años que ellos
se acercaron con una ofrenda al SEÑOR. Y Caín
trajo del fruto de la tierra y Abel trajo de los
primogénitos de su rebaño, de lo más
gordo de ellas. Y DIOS miro con agrado a Abel y su ofrenda y
descendió fuego del cielo de parte del SEÑOR y la
consumió.
Y no miro con agrado la ofrenda de Caín, pues el
había traído de la fruta inferior de la tierra,
delante del SEÑOR. Y Caín estaba celoso contra su
hermano Abel por lo que había sucedido y buscaba un pretexto
para matarlo.
Y un tiempo después, Caín y Abel fueron un
día al campo a hacer su trabajo. Estaban ambos en el campo,
Caín labrando y arando la tierra y Abel dándole
de comer a su rebaño; Y el rebaño paso por el
lugar que Caín había arado y esto enojo
grandemente a Caín.
Y enojado, Caín se dirigió a su hermano Abel y le
dijo: ¿Qué hay entre tú y yo que
vienes a morar y traer a tu rebaño a comer in mi tierra?
Y Abel respondió a su hermano Caín diciendo:
¿Qué hay entre tú y yo, que
tú comieres de ellas y vistieres de su lana?
Ahora entonces quítate la lana de mis ovejas con la que tu
te has vestido y recompénsame por su fruto y carne que tu te
has comido y cuando hayas hecho esto, entonces me iré de tu
tierra, como tu has dicho.
Y dijo Caín a su hermano Abel: Ciertamente si yo te matare
este día, ¿Quién requerirá
tu sangre de mí?
Y Abel respondió a Caín diciendo: Ciertamente
DIOS quien nos ha hecho en la tierra, el vengara mi causa, y el
requerirá mi sangre de ti, si tu me matares; porque EL
SEÑOR es el Juez y Arbitro y es EL quien pagara al hombre
conforme a su maldad y al hombre malo conforme a la maldad que pueda
hacer sobre la tierra.
Y ahora si tu me matas aquí, ciertamente DIOS conoce tus
propósitos secretos y te juzgara por la maldad que tu
declaraste hacerme este día.
Y cuando Caín escucho las palabras que Abel su hermano
había hablado, la ira de Caín se
encendió en contra de su hermano Abel por causa de lo que
Abel declaro.
Y Caín se levanto apresuradamente y tomo la parte de hierro
de su instrumento que usaba para arar la tierra, con el cual
repentinamente golpeo a su hermano, matándolo. De esa manera
Caín derramo la sangre de su hermano Abel sobre la tierra; Y
la sangre de Abel fluyo sobre la tierra delante del rebaño.
Y después de eso Caín se arrepintió de
haber matado a su hermano, y se entristeció y lloro sobre el
y se angustio en gran manera.
Y Caín se levanto y cavo un hoyo en el campo en el cual puso
el cuerpo de su hermano y lo enterró.
Y EL SEÑOR supo lo que Caín había
hecho a su hermano, y EL SEÑOR apareció a
Caín y le dijo: ¿Dónde esta Abel tu
hermano que estaba contigo?
Y Caín mintió diciendo: No se. ¿Soy yo
acaso guarda de mi hermano? Y EL SEÑOR le dijo: La voz de la
sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra donde
tú lo has matado.
Porque tú has matado a tu hermano y has mentido
delante de mi e imaginaste en tu corazón que yo no te vi, ni
supe todas tus acciones.
Pero tú hiciste esto: Mataste a tu hermano por maldad y
porque te hablo rectamente, y ahora pues, maldito seas tú de
la tierra que abrió su boca para recibir de tu mano, la
sangre de tu hermano, en donde tú lo enterraste.
Y acontecerá que cuando labrares la tierra no te
volverá a dar su fuerza como en el principio, pues espinos y
cardos producirá. Errante y extranjero serás en
la tierra hasta el día de tu muerte.
Y después de eso Caín salio de la presencia del
SEÑOR, del lugar donde estaba; salio errante y extranjero en
la tierra, hacia el este de Edén, el y todo lo que le
pertenecía.
Aconteció que en esos días Caín
conoció a su esposa la cual concibió y dio a luz
un varón, al cual puso por nombre Enóc, diciendo:
En esos días el SEÑOR comenzó a darle
quietud y reposo.
En esos días Caín comenzó a edificar
una ciudad: Y edificó la ciudad y llamo el nombre de la
ciudad Enóc, conforme al nombre de su hijo, pues es esos
días EL SEÑOR le había dado reposo
sobre la tierra y no anduvo errante y extranjero como al principio.
Y a Enóc le nació Irad e Irad engendro a Mehujael
y Mehujael engendro a Metusael y Metusael engendro a Lamec.
CAPITULO 2
Y
aconteció en el año ciento treinta de la vida de
Adán sobre la tierra que otra vez conoció a Eva
su esposa, la cual concibió y dio a luz un varón
a imagen y semejanza de Adán; Y llamo su nombre Set,
diciendo: Porque DIOS me ha concedido otra semilla en lugar de Abel,
pues Caín lo ha matado.
Y Set vivió ciento cinco años y engendro un hijo
y llamo el nombre de su hijo Enós, diciendo: Porque en esos
días los hijos de los hombres comenzaron a multiplicarse y
afligir sus almas y corazones al transgredir y rebelarse en contra de
DIOS.
Y aconteció en los días de Enós que
los hijos de los hombres continuaron rebelándose y
transgrediendo en contra de DIOS y así aumentar la ira del
SEÑOR en contra de los hijos de los hombres.
Y los hijos de los hombres sirvieron otros dioses y ellos olvidaron al
SEÑOR quien los había creado en la tierra: Y en
esos días los hijos de los hombres hicieron
imágenes de bronce y hierro, madera y piedra y se postraron
y les sirvieron.
Y todo hombre hizo su dios y a el se postraban y los hijos de los
hombres dejaron al SEÑOR todos los días de
Enós y sus hijos y la ira del SEÑOR se
encendió a causa de sus obras y abominaciones que hicieron
en la tierra.
Y EL SEÑOR hizo que las aguas del río
Gihón los cubriera y los destruyo y consumió y
así destruyo una tercera parte de la tierra, mas los hijos
de los hombres no se volvieron de sus malos caminos y sus manos aun
estaban extendidas para hacer maldad ante los ojos del SEÑOR.
Y en esos días no había siembra ni cosecha en la
tierra y no había alimento para los hijos de los hombres y
el hambre fue muy grande en esos días.
Y la semilla que sembraron en esos días en la tierra se
convirtió en espinos, cardos y abrojos; Pues desde los
días de Adán existe esta declaración
acerca de la tierra, de la maldición de DIOS con la cual
maldijo la tierra, por el pecado con el que peco Adán
delante del SEÑOR.
Y fue cuando los hombres continuaron rebelándose,
transgrediendo en contra de DIOS y corrompiendo sus caminos, que la
tierra también se corrompió.
Y Enós vivió noventa años y engendro a
Cainan.
Y Cainan creció y era de cuarenta años y
creció en sabiduría y tuvo conocimiento y
habilidad en toda sabiduría y reino sobre todos los hijos de
los hombres y dirigió a los hijos de los hombres a
sabiduría y conocimiento pues Cainan era un hombre muy sabio
y tenia entendimiento en toda sabiduría y con
sabiduría señoreo sobre espíritus y
demonios.
Y Cainan supo por su sabiduría que DIOS
destruiría a los hijos de los hombres por haber pecado sobre
la tierra y que en los postreros días EL SEÑOR
traería sobre ellos las aguas del diluvio.
Y en esos días Cainan escribió sobre tabletas de
piedra lo que acontecería a su debido tiempo y las puso en
sus tesoros.
Y Cainan reino sobre toda la tierra y volvió a algunos de
los hijos de los hombres al servicio de DIOS.
Era Cainan de setenta años cuando engendro tres hijos y dos
hijas.
Y estos son los nombres de los hijos de Cainan: el nombre del
primogénito Mahalaleel, el segundo Enan y el tercero Mered y
sus hermanas eran Ada y Zila; estos son los cinco hijos que le nacieron
a Cainan.
Y Lamec el hijo de Metusael hizo parentesco con la familia de Cainan a
través de matrimonio tomando las dos hijas de Cainan por
esposas.Y Ada concibió y dio a luz un hijo a Lamec y
llamó su nombre Jabal.
Y concibió otra vez y dio a luz un hijo y llamo su nombre
Jubal; Y Zila, su hermana era estéril en esos
días y no tenia hijos.
Pues en esos días los hijos de los hombres comenzaron a
transgredir en contra de DIOS y a transgredir los mandamientos que el
había mandado a Adán, de fructificarse y
multiplicarse en la tierra.
Y algunos de los hijos de los hombres causaron que algunas de sus
esposas bebieran una bebida que las hiciera estéril para que
retuvieran sus figuras y así su bella apariencia no se
desvaneciera.
Y cuando los hijos de los hombres hicieron que algunas de sus esposas
bebieran, Zila bebió con ellas.
Y las mujeres preñadas parecían abominables a los
ojos de sus esposos como viudas, mientras sus esposas
vivían, pues solamente se apegaban a las
estériles.
Y al final de días y años, cuando Zila
envejeció, EL SEÑOR abrió su matriz.
Y ella concibió y dio a luz un hijo y llamo su nombre
Tubal-Caín, diciendo: Después que yo me
había secado lo he obtenido de DIOS Todopoderoso.
Y ella concibió otra vez y dio a luz una hija y llamo su
nombre Naama, pues dijo: Después que me había
secado he obtenido placer y deleite.
Y Lamec era viejo y avanzado de edad y sus ojos estaban tan debilitados
que no podía ver y Tubal-Caín, su hijo, lo
guiaba. Y aconteció un día que Lamec fue al campo
y Tubal-Caín su hijo estaba con el. Y mientras caminaban en
el campo, Caín hijo de Adán avanzaba hacia ellos;
y Lamec era muy viejo y no podía ver mucho y
Tubal-Caín su hijo era muy joven.
Y Tubal-Caín dijo a su padre que sacara su arco y con las
flechas mato a Caín que todavía estaba lejos y lo
mato, pues pareció a ellos que era un animal.
Y las flechas entraron al cuerpo de Caín aunque estaba lejos
de ellos y cayo al piso y murió.
Y EL SEÑOR requirió la maldad de Caín
conforme a su maldad, la cual el había hecho a su hermano
Abel, conforme a la palabra del SEÑOR la cual EL
había hablado.
Y aconteció cuando Caín había muerto
que Lamec y Tubal-Caín fueron a ver el animal que
habían matado y vieron y he aquí Caín
su abuelo, caído muerto sobre la tierra.
Y Lamec estaba muy triste por haber hecho esto y al batir las manos
juntas golpeo a su hijo causándole la muerte.
Y las esposas de Lamec oyeron lo que Lamec había hecho y
buscaban matarlo.
Y las esposas de Lamec lo odiaron desde ese día porque mato
a Caín y a Tubal-Caín y las esposas de Lamec se
separaron de el y no le escuchaban en esos días.
Y Lamec vino a sus esposas e insistió que le escucharan
acerca de este asunto.
Y dijo a sus esposas Ada y Zila: Oigan mi voz OH esposas de Lamec,
atiendan a mis palabras, pues ahora ustedes se han imaginado y dicho
que yo mate a un hombre con mis heridas y un joven con mis golpes y
ellos sin haber hecho violencia, pero ciertamente sepan que yo soy
viejo y canoso y que mis ojos pesan de vejez y hice esto
ignorantemente.
Y las esposas de Lamec lo escucharon acerca de esta cuestión
y regresaron a el con el consejo de su padre Adán, pero no
le dieron a luz niños a el desde ese día,
sabiendo que la ira de DIOS estaba aumentando en esos días
contra los hijos de los hombres, para destruirlos con las aguas del
diluvio por sus malas obras.
Y Mahalaleel hijo de Cainan vivió sesenta y cinco
años y engendro a Jared; Y Jared vivió
ciento sesenta y dos años y engendro a
Enóc.
CAPITULO 3
Y
Enóc vivió sesenta y cinco años y
engendro a Matusalén. Y Enóc camino con DIOS
después de haber engendrado a Matusalén. Y
sirvió al SEÑOR y odiaba los malos caminos de los
hombres.
Y el alma de Enóc estaba envuelta en la
instrucción del SEÑOR, en conocimiento y en
entendimiento. Y el sabiamente se retiro de los hijos de los hombres y
se apartaba de ellos a un lugar secreto por muchos días.
Y fue al terminar de muchos años, mientras servia al
SEÑOR y oraba delante de EL en su casa, que un
ángel del SEÑOR llamo a el desde el cielo y el
respondió: Aquí estoy.
Y el ángel dijo: Levántate, ve de tu casa y del
lugar donde tu te ocultas y preséntate a los hijos de los
hombres para que tu puedas enseñarles el camino por donde
deben ir y la obra que deben lograr para entrar en los caminos de DIOS.
Y Enóc se levanto conforme a la palabra del SEÑOR
y salio de su casa, de su lugar y del aposento donde estaba ocultado; Y
fue a los hijos de los hombres y les enseño los caminos del
SEÑOR. Y en esos días reunió a los
hijos de los hombres y les hizo conocer la instrucción del
SEÑOR.
Y el ordeno que se proclamara en todos los lugares donde moraban los
hijos de los hombres, diciendo: ¿Dónde esta el
hombre que desea saber los caminos del SEÑOR y buenas obras?
Déjele venir a Enóc.
Y todos los hijos de los hombres entonces se reunieron a el, pues todos
los que deseaban esto iban a Enóc y Enóc reino
sobre los hijos de los hombres conforme a la palabra del
SEÑOR. Y venían y se postraban a el y
oían su
palabra.
Y el Espíritu de DIOS estaba sobre Enóc y el
enseño a todos sus hombres la sabiduría de DIOS y
sus caminos y los hijos de los hombres sirvieron al SEÑOR
todos los días de Enóc y venían a
oír su sabiduría.
Y todos los reyes de los hijos de los hombres, ambos primeros y
últimos, juntos con sus príncipes y jueces,
venían a Enóc cuando oyeron de su
sabiduría y se postraron a el y ellos también
requirieron de Enóc que reinara sobre ellos, a lo cual el
consintió.
Y se reunieron en total ciento treinta reyes y príncipes e
hicieron a Enóc rey sobre ellos y estaban todos bajo su
poder y mando.
Y Enóc les enseño sabiduría,
conocimiento y los caminos del SEÑOR. Y el hizo paz entre
ellos y había paz a través de toda la tierra
durante la vida de Enóc.
Y Enóc reino sobre los hijos de los hombres doscientos
cuarenta y tres años e hizo justicia y rectitud con todo su
pueblo y los guío en los caminos del SEÑOR.
Y estas son las generaciones de Enóc: Matusalén,
Eliseo, Elimelec, tres hijos. Y sus hermanas eran Melca y Naama. Y
Matusalén vivió ciento ochenta y siete
años y engendro a Lamec.
Y fue en el año ciento cincuenta y seis de la vida de Lamec
cuando murió Adán el cual era de novecientos
treinta años cuando murió; Sus dos hijos, con
Enóc y Matusalén su hijo, lo enterraron con gran
pompa como en el entierro de reyes en la cueva que DIOS le
había dicho.
Y en ese lugar todos los hijos de los hombres hicieron un gran lamento
y lloro por Adán, por tanto eso se ha convertido en una
costumbre entre los hijos de los hombres hasta este día.
Y Adán murió porque comió del arbol
del conocimiento, el y sus hijos después de el, como EL
SEÑOR DIOS había dicho.
Y fue en el año de la muerte de Adán que era el
año doscientos cuarenta y tres del reinado de
Enóc, que en esos días Enóc
decidió separarse de los hijos de los hombres y apartarse a
un lugar secreto como al principio, para servir al SEÑOR.
Y Enóc lo hizo, pero no se apartaba de ellos completamente,
a un lugar secreto, sino se mantuvo alejado de los hijos de
los hombres tres días y después iba a ellos por
un día.
Y durante los tres días que el estaba en su aposento, el le
oro y alabo al SEÑOR su DIOS y el día en el cual
iba y se aparecía a sus súbditos les
enseñaba los caminos del SEÑOR y todo lo que le
preguntaban acerca del SEÑOR el les decía.
Y el así hizo el de esta manera por muchos años y
el después se ocultaba por seis días y
aparecía a su pueblo un día en siete y
después una vez al mes y después una vez al
año, hasta que todos los reyes, príncipes e hijos
de los hombres lo buscaban y deseaban otra vez ver la cara de
Enóc y ha oír su palabra, pero no
podían, ya que todos los hijos de los hombres
tenían gran temor de Enóc y temían
acercársele por razón del temor de DIOS que
estaba sobre su rostro, por tanto ningún hombre
podía verlo, temiendo ser castigado y morir.
Y todos los reyes y príncipes decidieron reunir a los hijos
de los hombres e ir a Enóc pensando que todos pudieran
hablarle en el tiempo cuando el debía venir entre ellos y lo
hicieron.
Y el día llego cuando Enóc salio y todos se
reunieron y vinieron a el y Enóc hablo a ellos las palabras
del SEÑOR y les enseño sabiduría y
conocimiento y se postraron delante de el y dijeron: ¡Que
viva el rey! ¡Que viva el rey!
Y en un tiempo después, cuando los reyes y
príncipes y los hijos de los hombres hablaban a
Enóc y Enóc les estaba enseñando los
caminos de DIOS, he aquí que entonces un ángel
del SEÑOR llamo a Enóc desde el cielo y deseaba
llevarle al cielo para hacerle reinar allí sobre los hijos
de DIOS, como el había reinando sobre los hijos de los
hombres que están sobre la tierra.
Cuando en esos días Enóc oyó esto, el
fue y reunió a todos los habitantes de la tierra y les
enseño sabiduría y conocimiento y les dio
instrucciones divinas y les dijo: Se me ha requerido que ascienda al
cielo, por tanto no se el día de mi partida.
Y ahora por tanto yo les enseñare sabiduría y
conocimiento y les daré instrucción antes que los
deje, de cómo actuar sobre la tierra, por lo cual puedan
vivir. Y lo hizo.
Y el les enseño sabiduría y conocimiento y les
dio instrucción y los reprobó y puso delante de
ellos estatutos y juicios para hacer sobre la tierra y el hizo paz
entre ellos y les enseño vida eterna y habito con
ellos algún tiempo enseñándoles todas
estas cosas.
Y en esos días los hijos de los hombres estaban con
Enóc y Enóc les hablaba a ellos y ellos alzaron
sus ojos y la semejanza de un gran caballo descendió del
cielo y el caballo daba pasos en el aire.
Y ellos le dijeron a Enóc lo que habían visto y
Enóc les dijo: A causa de mi desciende este caballo sobre la
tierra, el tiempo ha llegado en el cual me tengo que ir de ustedes y
ustedes no me verán mas.
Y en esos días el caballo descendió y se paro
delante de Enóc y todos los hijos de los hombres que estaban
con Enóc lo vieron.
Y Enóc entonces otra vez ordeno que se proclamara una voz,
diciendo: ¿Dónde esta el hombre que se deleita en
conocer los caminos del SEÑOR su DIOS, déjenlo
venir este día a Enóc antes que el sea tomado de
nosotros.
Y todos los hijos de los hombres se reunieron y vinieron a
Enóc ese día y todos los reyes de la tierra con
sus príncipes y consejeros permanecieron con el ese
día y Enóc entonces enseño a los hijos
de los hombres sabiduría y conocimiento y les dio
instrucción divina y les dijo que sirvieran al
SEÑOR y caminaran en sus caminos todos los días
de sus vidas y el continuo haciendo paz entre ellos.
Y fue después de esto que se levanto y se monto en el
caballo y salio y todos los hijos de los hombres le siguieron, como
ochocientos mil hombres y fueron con el un día de camino.
Y el segundo día el les dijo: Regresen a casa, a sus
tiendas. ¿Porque han de ir? Talvez mueran. Y algunos de
ellos se fueron de el y los que se quedaron fueron con el seis
días de camino y Enóc les dijo todos los
días: Regresen a sus tiendas, no sea que mueran;
pero ellos no estaban dispuestos a regresar y ellos
fueron con el.
Y en el sexto día algunos de los hombres permanecieron y se
apegaron a el y le dijeron: Iremos contigo al lugar donde vas; vive EL
SEÑOR, solo la muerte nos separara.
Y urgieron tanto ir con el que dejo de hablarles y le siguieron y no
regresaban.
Y cuando los reyes regresaron hicieron que se tomara un censo para
saber el número de hombres que quedaban que fueron con
Enóc. Y fue sobre el séptimo día que
Enóc ascendió al cielo en un torbellino con
caballos y carros de fuego.
Y en el octavo día todos los reyes que habían
estado con Enóc mandaron a traer el número de
hombres que estaban con Enóc, en el lugar donde
había ascendido al cielo.
Y todos esos reyes fueron al lugar y encontraron la tierra
allí llena de nieve y sobre la nieve habían
grandes piedras de nieve y uno decía a otro: Vamos y
rompamos a través de la nieve y veamos, talvez los hombres
que permanecieron con Enóc están muertos y ahora
están bajo las piedras de nieve y buscaron pero no lo
encontraron pues el había ascendido al cielo.
CAPITULO 4
1.
Y todos los días que Enóc vivió sobre
la tierra fueron trecientos sesenta y cinco años.
2. Y cuando Enóc
había ascendido al cielo, todos los reyes de la tierra se
levantaron y tomaron a Matusalén su hijo y lo ungieron y lo
hicieron reinar sobre ellos en lugar de su padre.
3. Y Matusalén
actúo rectamente ante los ojos de DIOS como su padre
Enóc le había enseñado, e igualmente
el durante toda su vida enseño a los hijos de los hombres
sabiduría, conocimiento y el temor de DIOS y no se
movió del buen camino ni a izquierda ni a derecha.
4. Pero en los últimos
días de Matusalén, los hijos de los hombres se
alejaron del SEÑOR, corrompieron la tierra, se robaron y
despojaron los unos a los otros y se rebelaron contra DIOS y
transgredieron y corrompieron sus caminos y no escuchaban a la voz de
Matusalén, sino se rebelaron contra el.
5. Y EL SEÑOR estaba airado en
gran manera contra ellos y EL SEÑOR continuaba destruyendo
la semilla en esos días, así que no
había siembra ni cosecha en la tierra.
6. Pues cuando sembraban la tierra para
obtener alimento para sustentarse, he aquí, se producieron
espinos y cardos los cuales ellos no habían sembrado.
7. Y aun los hijos de los hombres no se
volvieron de sus malos caminos y sus manos todavía estaban
extendidas para hacer maldad ante los ojos de DIOS y ellos provocaron
al SEÑOR con sus malos caminos y EL SEÑOR estaba
muy airado y se arrepintió de haber creado al hombre.
8. Y pensó destruirlos y
aniquilarlos. Y lo hizo.
9. En esos días cuando Lamec
el hijo de Matusalén era de ciento sesenta años,
Set hijo de Adán, murió.
10. Y todos los días que Set
vivió fueron novecientos doce años y
murió.
11. Y Lamec era de ciento ochenta
años cuando tomo a Asmua, la hija de Eliseo su
tío, quién era hijo de Enóc,
y ella concibió.
12. Y en ese tiempo los hijos de los
hombres sembraron la tierra y un poco de alimento se produjo, pero aun
los hijos de los hombres no se volvieron de sus malos caminos y
transgredieron y se rebelaron contra DIOS.
13. Y la esposa de Lamec
concibió y dio a luz un hijo en esos días, a la
revolución del año.
14. Y Matusalén llamo su
nombre Noe, diciendo: La tierra estaba en sus días en reposo
y libre de corrupción. Y Lamec su padre llamo su nombre
Menachem, diciendo: Este nos aliviara de nuestras obras y trabajo
miserable en la tierra que Dios había maldecido.
15. Y el niño
creció y fue destetado y anduvo en los caminos de sus padre
Matusalén, perfecto y recto con
DIOS.
16. Y todos los hijos de los hombres se
apartaron de los caminos del SEÑOR en esos días
mientras se multiplicaban sobre la faz de la tierra con hijos e hijas y
se enseñaban los unos a los otros sus malas
prácticas y continuaban pecando contra EL SEÑOR.
17. Y todo hombre se hizo a si mismo un
dios y se robaban y despojaban cada hombre a su prójimo como
también a su pariente y corrompieron la tierra y llenaron la
tierra de violencia.
18. Y sus jueces y gobernantes fueron a
las hijas de los hombres y tomaron a sus esposas a la fuerza de sus
esposos, conforme a las que escogían. Y los hijos de los
hombres en esos días tomaron de los animales de la tierra,
las bestias del campo y las aves y enseñaron la mezcla de
animales de una especie con la otra para de esa manera provocar al
SEÑOR; Y DIOS vio toda la tierra y estaba corrupta, pues
toda carne había corrompido su camino sobre la tierra, todo
hombre y todo animal.
19. Y EL SEÑOR dijo: Borrare
al hombre al cual he creado de la faz de la tierra, si, desde el hombre
hasta las aves, junto con animales y bestias que están en el
campo, pues me arrepiento de haberlos creado.
20. Y todo hombre que camino en los
caminos del SEÑOR murió en esos días,
antes que EL SEÑOR trajera la maldad sobre el hombre, la
cual había declarado, pues esto era de parte del
SEÑOR que ellos no vieran la maldad que EL SEÑOR
hablo acerca de los hijos de los hombres.
21. Y Noé hallo gracia ante
los ojos del SEÑOR y EL SEÑOR lo
escogió a el y a sus hijos para levantar descendencia de
ellos sobre la faz de la tierra.
CAPITULO 5
1.
Y fue en el año ochenta y cuatro de la vida de
Noé que Enóc el hijo de Set murió, era
el de novecientos cinco años cuando murió.
2. Y en el año ciento setenta
y nueve de la vida de Noé, Cainan hijo de Enós
murió y todos los días de Cainan fuero
novecientos diez años y murió.
3. Y en el año doscientos
treinta y cuatro de la vida de Noé, Mahalaleel hijo de
Cainan murió. Y los días de Mahalaleel fueron
ochocientos noventa y cinco y murió.
4. Y Jared el hijo de Mahalaleel
murió en esos días, en el año
trescientos treinta y seis de la vida de Noé. Y todos los
días de Jared fueron novecientos sesenta y dos
años y murió.
5. Y todos los que seguían al
SEÑOR murieron en esos días, antes que vieran la
maldad que DIOS declaro hacer sobre la tierra.
6. Y después del lapso de
muchos años, en el año cuatrocientos ochenta de
la vida de Noé, cuando todos esos hombres que
seguían al SEÑOR habían muerto de
entre los hijos de los hombres y solo Matusalén quedaba,
DIOS dijo a Noé y a Matusalén:
7. Hablen y proclamen a los hijos de los
hombres, diciendo: Así dice EL SEÑOR, vuelvan de
sus malos caminos y dejen sus obras y EL SEÑOR se
arrepentirá del mal que EL declaro hacerles, para que no
suceda.
8. Pues así dice EL
SEÑOR: He aquí les doy un periodo de ciento
veinte años; Si se volvieren a mí y dejaren sus
malos caminos, entonces yo también me volveré del
mal que les dije y no existirá, dice EL SEÑOR.
9. Y Noé y
Matusalén hablaron todas las palabras del SEÑOR a
los hijos de los hombres, día tras día,
hablándoles constantemente.
10. Pero los hijos de los hombres no les
escuchaban ni tampoco inclinaban sus oídos a sus palabras;
Ellos eran de dura cerviz.
11. Y EL SEÑOR les
concedió un periodo de ciento veinte años,
diciendo: Si ellos regresaran, entonces DIOS se arrepentirá
del mal como para así no destruir la tierra.
12. Noé hijo de Lamec se
refreno en tomar esposa para engendrar hijos en esos días,
pues dijo: Seguramente ahora DIOS destruirá la tierra,
¿Engendrare hijos entonces yo?
13. Y Noé era un hombre justo,
era perfecto en su generación y EL SEÑOR lo
escogió para levantar descendencia de su descendencia sobre
la faz de la tierra.
14. Y EL SEÑOR dijo a
Noé: Toma una esposa y engendra hijos, pues a ti he visto
justo delante de mí en esta
generación.
15. Y tú levantaras
descendencia y tus hijos contigo, en medio de la tierra. Y
Noé fue y tomo esposa y escogió a Naama la hija
de Enóc y ella era de quinientos ochenta años.
16. Y Noé era de cuatrocientos
noventa y ocho años cuando tomo a Naama por esposa.
17. Y Naama concibió y dio a
luz un hijo y el llamo su nombre Jafet, diciendo: DIOS me ha ensanchado
en la tierra. Y ella concibió otra vez y dio a luz un hijo y
el llamo su nombre Sem, diciendo: DIOS me ha hecho un remanente para
levantar descendencia en medio de la tierra.
18. Y Noé era de quinientos
dos años cuando Naama dio a luz a Sem. Y los
muchachos crecieron y caminaron en los caminos del
SEÑOR, en todo lo que Matusalén y Noé
su padre les enseñaron.
19. Y Lamec el padre de Noé
murió en esos días; Sin embargo,
ciertamente el no camino con todo su corazón en los caminos
de su padre y murió en el año ciento noventa y
cinco de la vida de Noé.
20. Y todos los días de Lamec
fueron setecientos setenta y siete años y murió.
21. Y todos los hijos de los hombres que
conocían al SEÑOR murieron en ese año
antes que EL SEÑOR trajera el mal sobre ellos; Pues por
voluntad del SEÑOR murieron, para así no ver el
mal que DIOS traería sobre sus hermanos y familiares, como
EL así había declarado hacer.
22. En esos días EL
SEÑOR dijo a Noé y a Matusalén: Vayan
y proclamen a los hijos de los hombres todas las palabras que yo hable
a ustedes en esos días, ya sea que ellos se vuelvan de sus
malos caminos, entonces yo me arrepentiré del mal y no lo
traeré.
23. Y Noé y
Matusalén fueron y dijeron a oídos de los hijos
de los hombres todo lo que DIOS había hablado acerca de
ellos.
24. Pero los hijos de los hombres no
escuchaban ni inclinaban sus oídos a todas sus declaraciones.
25. Y aconteció
después de esto que EL SEÑOR dijo a
Noé: El fin de toda carne ha llegado delante de
mí por causa de sus malas obras y he aquí yo
destruiré la tierra.
26. Y toma madera de gofer y ve a cierto
lugar y haz una gran arca y ubícala en ese lugar.
27. Y de esta manera la harás:
De trecientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura
y de treinta codos su altura.
28. Y te harás una puerta
abierta a su lado y la acabaras a un codo de elevación por
la parte de arriba y la calafatearas con brea por dentro y por fuera.
29. Y he aquí que yo traigo un
diluvio de aguas sobre la tierra y toda carne será destruida
de debajo de los cielos y todo lo que esta sobre la tierra
perecerá.
30. Y tu y tu casa irán y
reunirán dos parejas de todo lo que tiene vida,
varón y hembra y las traerán al arca, para
levantar descendencia de ellos sobre la tierra.
31. Y recoge a ti todo alimento que es
comido por todos los animales para que pueda haber comida para ti y
para ellos.
32. Y tu escogerás para tus
hijos tres doncellas de las hijas de los hombres y ellas
serán esposas a tus hijos.
33. Y Noé se levanto e hizo el
arca en el lugar donde DIOS le mando y Noé hizo como DIOS le
había ordenado.
34. En su año quinientos
noventa y cinco, Noé comenzó a hacer el arca y el
hizo el arca en cinco años, como EL SEÑOR
había mandado.
35. Entonces Noé tomo las tres
hijas de Eliakim, hijo de Matusalén, por esposas para sus
hijos, como EL SEÑOR había mandado a
Noé.
36. Y fue en esos días que
Matusalén el hijo de Enóc murió y era
de novecientos sesenta y nueve años de edad.
CAPITULO 6
1.
En esos días, después de la muerte de
Matusalén, EL SEÑOR dijo a Noé: Entra
tú con los de tu casa al arca; He aquí yo
reuniré a ti todos los animales de la tierra, las bestias
del campo y las aves del aire y todos vendrán y rodearan el
arca.
2. Y tú iras y te sentaras por
las puertas del arca. Y todas las bestias, los animales y las aves se
reunirán y se ubicaran delante de ti. Y de los que vengan y
se postren ante ti los tomaras y entregaras en las manos de tus hijos,
quienes los llevaran dentro del arca. Y de todos los que se paren ante
ti, a esos dejaras.
3. Y EL SEÑOR hizo que eso
aconteciera el próximo día. Y animales, bestias y
aves llegaron en gran multitud y rodearon el arca.
4. Y Noé fue y se
sentó a la puerta del arca y de toda carne que se postro
ante el llevo dentro del arca y de todos los que se pararon ante el,
dejo sobre la tierra.
5. Y una leona llego con sus dos
cachorros, macho y hembra. Y los tres se postraron ante Noé
y los dos cachorros se levantaron contra la leona y la golpearon y la
hicieron huir de su lugar y se fue. Y los cachorros regresaron a su
lugar y se postraron sobre la tierra ante Noé.
6. Y la leona corrió y se paro
en el lugar de los leones.
7. Y Noé vio esto y se
maravillo en gran manera y se levanto y tomo los dos cachorros y los
llevo dentro del arca.
8. Y Noé llevo dentro del arca
de todas las criaturas vivientes, así que no quedo ninguna,
sino solo las que Noé llevo dentro del arca.
9. De dos en dos llegaron a
Noé dentro del arca, pero de los animales limpios y aves
limpias llevo siete parejas, como DIOS le había mandado.
10. Y todos los animales, bestias y aves
todavía estaban allí rodeando el arca en todo
lugar y la lluvia todavía no había descendido
sino hasta en siete días.
11. Y en ese día EL
SEÑOR causo que toda la tierra temblara y el sol se
oscureció y las fundaciones del mundo enfurecieron y toda la
tierra fue movida violentamente y relampagueaba y el trueno
rugió y todas las fuentes en la tierra fueron rotas de tal
manera no antes conocida por los habitantes; Y DIOS hizo este hecho
poderoso para aterrorizar a los hijos de los hombres para que no
pudiera haber maldad sobre la tierra.
12. Y aun todavía los hijos de
los hombres no se volvían de sus malos caminos y ellos
aumentaron la ira del SEÑOR en ese tiempo y ni siquiera
dirigieron sus corazones a todo esto.
13. Y al final de siete días,
en el año seiscientos de la vida de Noé, las
aguas del diluvio estaban sobre la tierra.
14. Y todas las fuentes de la profundidad
fueron rotas y las ventanas del cielo fueron abiertas y la lluvia
cayó sobre la tierra cuarenta días y cuarenta
noches.
15. Y Noé y su casa y todas
las criaturas vivientes que estaban con el entraron al arca por causa
de las aguas del diluvio. Y EL SEÑOR cerró la
puerta del arca.
16. Y todos los hijos de los hombres que
quedaron sobre la tierra se fatigaron a través de la maldad
por causa de la lluvia, pues las aguas estaban llegando mas
violentamente sobre la tierra y los animales y bestias
todavía estaban rodeando el arca.
17. Y los hijos de los hombres se
reunieron como setecientos mil hombres y mujeres y llegaron a
Noé, al arca.
18. Y llamaron a Noé,
diciendo: Ábrenos para que podamos llegar a ti en el arca y
si no ¿hemos de morir?
19. Y Noé con fuerte voz les
respondió desde el arca, diciendo: ¿No se han
rebelado todos ustedes contra EL SEÑOR y dijeron que EL no
existe? Y por tanto EL SEÑOR trajo sobre ustedes este mal,
para destruirlos y cortarlos de sobre la faz de la tierra.
20. ¿No es esto de lo que les
hable hace ciento veinte años atrás y ustedes no
escuchaban la voz del SEÑOR y ahora ustedes desean vivir
sobre la tierra?
21. Y ellos dijeron a Noé:
Estamos listos a volver al SEÑOR, solo ábrenos
para que vivamos y no muramos.
22. Y Noé les
respondió, diciendo: He aquí ahora que ven la
angustia de sus almas desean volver al SEÑOR.
¿Por qué no volvieron durante estos ciento veinte
años que EL SEÑOR les concedió como el
periodo determinado?
23. Pero ahora vienen y me dicen esto por
causa de las angustias de sus almas; Ahora también EL
SEÑOR no los escuchara ni inclinara su oído a
ustedes este día, así que no lograran ahora sus
deseos.
24. Y los hijos de los hombres se
acercaron para entrar a la fuerza en el arca, para entrar por causa de
la lluvia, pues no podían soportar la lluvia sobre ellos.
25. Y EL SEÑOR
envío a todas las bestias y animales que parados rodeaban el
arca y las bestias los dominaron y los hicieron huir de ese lugar y
todo hombre siguió su propio camino y ellos otra vez se
esparcieron sobre la faz de la tierra.
26. Y la lluvia todavía estaba
descendiendo sobre la tierra. Y descendió cuarenta
días y cuarenta noches y las aguas prevalecieron grandemente
sobre la tierra. Y toda carne que estaba sobre la tierra o en las aguas
murió; Hombres, bestias, lo que se arrastra por el suelo y
aves del cielo. Y solamente quedo Noé y los que estaban con
el en el arca.
27. Y las aguas prevalecieron y
grandemente aumentaron sobre la faz de la tierra y levantaron el arca y
subió sobre la tierra.
28. Y el arca floto sobre la faz de las
aguas y fue tirada sobre las aguas de manera que todas las criaturas
vivientes que estaban adentro fueron movidas como potaje en un caldo.
29. Y gran ansiedad se apodero de todas
las criaturas vivientes que estaban en el arca y el arca
parecía que se iba a romper.
30. Y todas las criaturas vivientes que
estaban en el arca estaban aterrorizadas. Y los leones rugieron y los
bueyes muyeron y los lobos aullaron y toda criatura viviente en el arca
hablo y se lamento en su propio lenguaje, así que sus voces
alcanzaron una gran distancia. Y Noé y sus hijos clamaron y
lloraron en sus angustias; Tenían gran miedo que
habían llegado a los portales de la muerte.
31. Y Noé oro al
SEÑOR y clamo a EL por causa de esto y dijo: OH
SEÑOR ayúdanos, pues no tenemos fuerza para
soportar este mal que nos ha rodeado, pues las olas de las aguas nos
han rodeado, corrientes malignas nos han aterrorizado, las trampas de
la muerte han llegado a nosotros. Respóndenos O
SEÑOR, respóndenos, alumbra tu rostro hacia
nosotros y ten gracia con nosotros, redímenos y
sálvanos.
32. Y EL SEÑOR escucho la voz
de Noé y EL SEÑOR se acordó de el.
33. Y un viento paso sobre la tierra y
las aguas se calmaron y el arca reposo.
34. Y las fuentes del abismo y las
ventanas del cielo fueron paradas y la lluvia del cielo fue detenida.
35. Y las aguas disminuyeron en esos
días y el arca reposo sobre las montañas de
Ararat.
36. Y entonces Noé
abrió las ventanas del arca y Noé aun invocaba al
SEÑOR en esos momentos y dijo: OH SEÑOR que
formaste la tierra y los cielos y todo lo que en ellos hay, saca
nuestras almas de este confinamiento y de la prisión donde
tú nos has puesto, pues estoy cansado de suspirar.
37. Y EL SEÑOR escucho la voz
de Noé y le dijo: Cuando tú hayas completado un
año entero entonces saldrás.
38. Y a la revolución del
año, cuando un año completo se cumplió
de que Noé habitara en el arca, las aguas se secaron de la
tierra y Noé quito la cobertura del arca.
39. En esos días, el
día veintisiete del segundo mes, la tierra estaba seca, pero
Noé y sus hijos y los que estaban con el, no salieron hasta
que EL SEÑOR les dijo.
40. Y el día llego que EL
SEÑOR les mando que salieran y todos salieron del arca.
41. Y salieron y regreso cada uno a su
camino y a su lugar y Noé y sus hijos moraron en la tierra
que DIOS les había dicho y sirvieron al SEÑOR
todos sus días y EL SEÑOR bendijo a
Noé y sus hijos en su salida del arca.
42. Y les dijo: Fructificaos y llenad
toda la tierra; fortalézcanse y aumenten abundantemente en
la tierra y multiplicaos en ella.
CAPITULO
7
1. Y estos son los nombres de los hijos
de Noé: Jafet, Cam y Sem; Y les nacieron hijos
después del diluvio, pues habían tomado esposas
antes del diluvio.
2. Estos son los hijos de Jafet: Gomer,
Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec Y Tiras, siete hijos.
3. Y los hijos de Gomer son Askenaz,
Rifat y Togarma.
4. Y los hijos de Magog eran Elikana y
Lubal.
5. Y los hijos de Madai eran Achon,
Zeelo, Chazoni y Lot.
6. Y los hijos de Javán eran
Elisa, Tarsis, Quitim y Dodanim.
7. Y los hijos de Tubal fueron Arifi,
Kesed y Taari.
8. Y los hijos de Mesec fueron
Dedón, Zarón y Sebasni.
9. Y los hijos de Tiras fueron Benib,
Gera, Lupiron y Gilak; estos son los hijos de Jafet de acuerdo a sus
familias. Y sus números en esos días eran como
cuatrocientos sesenta hombres.
10. Y estos son los hijos de Cam: Cus,
Mitzraim, Fut y Canaán, cuatro hijos. Y los hijos de Cus
fueron Seba, Havila, Sabta, Raama y Sabteca. Y los hijos de Raama
fueron Seba y Dedán.
11. Y los hijos de Mitzraim fueron Lud,
Anom y Patros, Caslot y Caftor.
12. Y los hijos de Fut fueron Gebul,
Hadan, Bena y Adán.
13. Y los hijos de Canaán
fueron Sidón, Het, Amori, Gergasi, Hivi, Arki, Seni, Arodi,
Simodi y Camoti.
14. Estos son los hijos de Cam conforme a
sus familias; sus números en esos días eran como
setecientos treinta hombres.
15. Y estos son los hijos de Sem: Elam,
Asur, Arfaxad, Lud y Aram, cinco hijos. Y los hijos de Elam fueron Sus,
Macul y Harmon.
16. Y los hijos de Asur fueron Mirus y
Mokil. Y los hijos de Arfaxad fueron Sala, Anar y Ascol.
17. Y los hijos de Lud fueron Petor y
Bisayon. Y los hijos de Aram fueron Uz, Hul, Geter y Mas.
18. Estos son los hijos de Sem de acuerdo
a sus familias. Y sus números en esos días eran
como trecientos hombres.
19. Estas son las generaciones de Sem:
Sem engendro a Arfaxad y Arfaxad engendro a Sala y Sala engendro a
Heber y a Heber le nacieron dos hijos, el nombre de uno era Peleg, pues
en sus días los hijos de los hombres fueron divididos y en
los días postreros la tierra fue dividida.
20. Y el nombre del segundo fue
Joctán, significando que en su día las vidas de
los hijos de los hombres fueron disminuidas y reducidas.
21. Estos son los hijos de
Joctán: Almodad, Selef, Hazar-mavet, Jera, Adoram, Uzal,
Dicla, Obal, Abimael, Seba, Ofir, Havila y Jobab. Todos estos son los
hijos de Joctán.
22. Y Peleg su hermano engendro a Yen y
Yen engendro a Serug y Serug engendro a Nahor y Nahor engendro a
Taré y Taré era de treinta y ocho años
y engendro a Harán y a Nahor.
23. Y Cus el hijo de Cam el hijo de
Noé, tomo una esposa en esos días en su vejez, y
concibió un hijo, y llamaron su nombre Nimrod, diciendo: En
esos días los hijos de los hombres otra vez comenzaron a
rebelarse y transgredir contra DIOS. Y el niño
creció y su padre lo amo en gran manera, pues el era el
niño de su vejez.
24. Y las vestimentas de piel que DIOS
hizo para Adán y su esposa cuando salieron del
jardín, fueron dadas a Cus.
25. Pues después de la muerte
de Adán y su esposa, las vestimentas fueron dadas a
Enóc hijo de Jared. Y cuando Enóc fue tomado a
DIOS, el se las dio a Matusalén su hijo.
26. Y después de la muerte de
Matusalén, Noé las tomo y las trajo al arca y las
tuvo con el hasta que salio del arca.
27. Y en el salir de las vestimentas, Cam
robo esas vestimentas de Noé su padre y las tomo y las
escondió de sus hermanos.
28. Y cuando Cam engendro a su
primogénito Cus, el le dio las vestimentas en secreto y
permanecieron con Cus muchos días.
29. Y Cus también las
escondió de sus hijos y hermanos. Y cuando Cus
había engendrado a Nimrod, el le dio a el esas vestimentas
por su amor a el. Y Nimrod creció y cuando era de veinte
años de edad, se puso esas vestimentas.
30. Y Nimrod se hizo fuerte cuando se
puso las vestimentas y DIOS le dio fuerza y fortaleza y fue un cazador
fuerte en la tierra, si, fue un cazador fuerte en el campo. Y el cazo
animales y construyo altares y ofreció sobre ellos los
animales ante EL SEÑOR.
31. Y Nimrod se fortaleció a
si mismo y se levanto de entre sus hermanos y peleo las batallas de sus
hermanos contra todos sus enemigos en derredor.
32. Y EL SEÑOR entrego todos
los enemigos de sus hermanos en sus manos y DIOS lo prosperaba de
tiempo en tiempo en sus batallas y el reinó sobre la tierra.
33. Por lo tanto se hizo costumbre en
esos días, cuando un hombre presentaba a quienes
había entrenado para batalla, el les decía: Como
DIOS le hizo a Nimrod, quien era un cazador poderoso sobre la tierra y
que fue victorioso en las batallas que prevalecieron en contra de sus
hermanos, a quienes salvo de las manos de sus enemigos. Que
así DIOS nos fortalezca y salve este día.
34. Y cuando Nimrod era de cuarenta
años, en esos días hubo una guerra entre sus
hermanos y los hijos de Jafet y de esa manera estaban en poder de sus
enemigos.
35. Y Nimrod salio en esos
días y reunió a todos los hijos de Cus y sus
familias, como cuatrocientos sesenta hombres y contrato
también de algunos de sus amigos y conocidos como ochenta
hombres y les dio su pago y fue con ellos a la batalla. Y cuando estuvo
en el camino, Nimrod fortaleció el corazón del
pueblo que fue con el.
36. Y les dijo: No teman ni se alarmen,
pues todos nuestros enemigos serán entregados en nuestras
manos y podrán hacer con ellos como les parezca.
37. Y todos los hombres que fueron eran
como quinientos y pelearon contra sus enemigos y los destruyeron y los
subyugaron y Nimrod ubico oficiales sobre ellos en sus respectivos
lugares.
38. Y el tomó algunos de sus
niños como garantía. Y todos fueron siervos a
Nimrod y a sus hermanos y Nimrod y toda la gente que estaba con el se
dirigieron a casa.
39. Y cuando Nimrod había
regresado con gozo de la batalla, después de haber
conquistado a sus enemigos, todos sus hermanos junto con los que lo
conocían de antes se reunieron para hacerlo rey sobre ellos.
Y ellos ubicaron la corona real sobre el.
40. Y el puso sobre sus
súbditos y pueblo, príncipe, jueces y
señores, como es la costumbre entre reyes.
41. Y ubico a Taré hijo de
Nahor, príncipe de su ejercito y lo dignifico y lo elevo
sobre todos sus príncipes.
42. Y mientras reinaba de acuerdo al
deseo de su corazón, después de haber conquistado
a todos sus enemigos en derredor, el tomo consejo con sus consejeros
para construir una ciudad para su palacio y lo hicieron.
43. Y encontraron un valle grande del
lado opuesto a dirección este y le construyeron una ciudad
grande y extensiva y Nimrod llamo el nombre de la ciudad que construyo
Sinar, pues EL SEÑOR había vehementemente
sacudido y destruido a sus enemigos.
44. Y Nimrod moró en el Sinar
y reino seguramente y peleo con sus enemigos y prospero en todas sus
batallas y su reino se engrandeció.
45. Y toda nación y lengua
escucho de su fama y se reunieron a el y se postraron en tierra y le
llevaron ofrendas y el se convirtió en señor y
rey sobre ellos y ellos moraron con el en la ciudad del Sinar y Nimrod
reinó en la tierra sobre todos los hijos de Noé y
todos estaban bajo su poder y su consejo.
46. Y toda la tierra era de una sola
lengua y palabras unidas, pero Nimrod no camino en los caminos del
SEÑOR y el era más malo que todos los hombres que
fueron antes de el, de los días de la inundación
hasta esos días.
47. Y el hizo dioses de madera y piedra y
se postro a ellos y el se rebelo en contra del SEÑOR y
enseño a todos sus súbditos y al pueblo de la
tierra sus malos caminos; Y Mardón su hijo era mas malo que
su padre.
48. Y todo el que oía de los
hechos de Mardón el hijo de Nimrod decía acerca
de el: De el malo sale maldad, por lo tanto se convirtió en
un proverbio en toda la tierra, diciendo: De el malo sale maldad. Y era
común en las palabras de los hombres desde esos
días hasta ahora.
49. Y Taré el hijo de Nahor,
príncipe de el ejercito de Nimrod, era en esos
días muy grande ante los ojos del rey y sus
súbditos y el rey y los príncipes lo amaban y lo
elevaron muy alto.
50. Y Taré tomo una esposa y
su nombre era Amtelo la hija de Cornebo. Y la esposa de Taré
concibió y le dio a luz un hijo en esos días.
51. Taré era de setenta
años cuando lo engendró. Y Taré llamo
el nombre de su hijo que le nació Abram, porque en esos
días el rey lo había exaltado y dignificado sobre
todos sus príncipes que estaban con el.
CAPITULO
8
Y fue en la noche que Abram nació que todos los sirvientes de Taré y todos los sabios de Nimrod y sus magos llegaron y comieron y bebieron en la casa de Taré y se regocijaron con él esa noche.
Y cuando todos los sabios y magos salieron de la casa de Taré levantaron sus ojos hacia el cielo esa noche para mirar las estrellas y miraron y he aquí una muy grande estrella vino desde el este y corrió en los cielos y él se trago las cuatro estrellas de las cuatro esquinas de los cielos.
Y todos los sabios del rey y sus magos se asombraron ante lo que miraban y los sabios entendieron este asunto y sabían su importancia.
Y se dijeron el uno al otro: Esto solamente indica al niño que le ha nacido a Taré esta noche, el cual crecerá y será fructífero y se multiplicara y poseerá toda la tierra él y sus hijos para siempre y el y su simiente mataran grandes reyes y heredaran sus tierras.
Y los sabios y magos se fueron a sus casas esa noche, y en la mañana todos estos sabios y magos se levantaron temprano y se reunieron en una casa señalada.
Y se hablaron el uno al otro diciéndose: He aquí lo que vimos anoche está oculto al rey y no se le ha dado a conocer.
Y si esto llegara a ser conocido por el rey en los días postreros, el nos dirá: Porque me han ocultado ustedes este asunto, entonces sufriremos muerte; por lo tanto, vamos a decirle al rey lo que vimos, y la interpretación de lo que vimos, entonces quedaremos claros.
Y lo hicieron, y fueron todos al rey y se postraron ante él, y dijeron: Que viva el rey, que viva el rey.
Oímos que un hijo le nació a Taré de Nahor, el príncipe de tu ejercito, y llegamos nosotros anoche a su casa y comimos y bebimos y nos regocijamos con él esa noche.
Y cuando tus siervos salieron de la casa de Taré, para ir a nuestras respectivas casas para quedarnos allí en la noche, levantamos nuestros ojos a los cielos y vimos una grande estrella viniendo desde el este y la misma estrella corrió con gran velocidad y se trago cuatro grande estrellas de los cuatro lados de los cielos.
Y tus siervos se asombraron ante lo que vimos y nos espantamos grandemente y también hicimos nuestro juicio sobre lo que vimos y supimos por nuestra sabiduría la interpretación apropiada de lo que vimos, que esta cosa aplica al niño que le ha nacido a Taré, el cual crecerá y se multiplicara grandemente y será poderoso y matara a todos los reyes de la tierra y heredara todas sus tierras él y su simiente para siempre.
Y ahora nuestro señor y rey, he aquí que nosotros verdaderamente te hemos dado a conocer lo que hemos visto concerniente a este niño.
Si le parece bien al rey darle a su padre valor por el niño nosotros lo mataremos antes de que crezca y aumente en la tierra y que su mal aumente en contra de nosotros para que nosotros y nuestros hijos perezcamos por causa de su mal.
Y el rey oyó sus palabras y le parecieron bien y envió a llamar a Taré y Taré llego ante el rey.
Y el rey dijo a Taré: Me han dicho que anoche te nació un hijo y de esta manera se observó en los cielos al nacer él niño.
Por lo tanto, ahora dame al niño, para que nosotros lo matemos antes que su mal suba en contra nuestra. Y yo te daré a ti por el valor del niño tu casa llena de plata y oro.
Y taré respondió al rey diciéndole: Mi señor y rey, he oído tus palabras y tu siervo hará todo lo que su rey desea.
Pero mi señor y rey, te diré lo que me aconteció a mi anoche, para ver qué consejo el rey dará a su siervo y entonces responderé al rey sobre lo que me acaba de hablar; y el rey dijo: habla.
Y Taré dijo al rey: Ayón, hijo de Mored, vino a mi anoche diciendo:
Dame el bello y gran caballo que el rey te dio y yo te daré a ti plata y oro y paja y forraje por su valor; y yo le dije a él: Espera hasta que yo vea al rey concerniente a tus palabras y he aquí lo que el rey diga, eso hare yo.
Y ahora mi señor y rey, he aquí yo te he dado a conocer esto y el consejo que mi rey dara a su siervo, ese seguiré.
Y el rey oyó las palabras de Taré y su ira se encendió y el rey considero a Taré un tonto.
Y el rey respondió a Taré y le dijo: ¿Eres tu tan tonto, ignorante, o deficiente de entendimiento para hacer tal cosa, que des tu bello caballo por plata y oro o aun por paja y forraje?
¿Estás tú tan falto de plata y oro que tu harías tal cosa porque tú no puedes obtener paja y forraje para darle de comer a tu caballo? Y que es plata y oro a ti o paja y forraje que tu debas dar ese fino caballo que yo te di, como cual no hay ninguno en toda la tierra.
Y el rey dejo de hablar y Taré respondió al rey diciendo: De esta misma manera el rey ha hablado a su siervo;
Te ruego, mi señor y rey, que fue esto que tú me dijiste: Entrega a tu hijo para que nosotros podamos matarlo, y yo te daré plata y oro por su valor; ¿qué hare yo con plata y oro después de la muerte de mi hijo? ¿Quién me heredara? Seguramente entonces en el día de mi muerte, la plata y oro regresara mi rey quien lo dio.
Y cuando el rey oyó las palabras de Taré y la parábola que conto concerniente al rey, lo entristeció grandemente y el estaba angustiado con el asunto y su ira ardía dentro de el.
Y Taré vio que la ira del rey estaba encendida en su contra y le respondió al rey diciendo: Todo lo que tengo está en poder del rey; lo que el rey desee hacer a su siervo, sí, hágaselo, aun mi hijo, el está en poder del rey, sin valor a cambio, el y sus dos hermano que son mayores que el.
Y el rey dijo a Taré: No, más bien yo comprare a tu hijo menor por un precio.
Y Taré respondió al rey diciendo: Te ruego mi señor y rey que dejes a tu siervo hablar ante ti y y dejes que el rey oiga la palabra de du siervo y Taré dijo: Deme mi rey tres días hasta que considere este asunto dentro de mí y consulte con mi familia concerniente a las palabras de mi rey; y el presiono grandemente al rey para que se pusiera de acuerdo.
Y el rey escuchó a Taré y lo hizo y le dio tres días y Taré salió de la presencia del rey y llego a su casa a su familia y les hablo todas las palabras del rey; y la gente tuvo un gran temor.
Y fue en el tercer día que el rey envió por Taré, diciendo: Envíame a tu hijo por un precio como yo te he hablado; si no llegaras a hacer esto, yo enviare y matare todo lo que tienes en tu casa, para que de esa manera ni si quiera te quedara un perro.
Y Taré se apresuro, (ya que el asunto era urgente de parte del rey), y tomo un niño de uno de sus sirvientes, el cual su sierva le había dado a luz a él esa noche, y Taré trajo el niño al rey y recibió valor por él.
Y EL SEÑOR estaba con Taré en este asunto, para que Nimrod no causara la muerte de Abram y el rey tomo el niño de Taré y con todas sus fuerzas estrello su cabeza contra el piso, pues él pensó que había sido Abram; y esto fue ocultado de el desde ese día y fue olvidado por el rey, ya que era la voluntad de la Providencia que Abram no sufriera muerte.
Y Taré tomo a su hijo Abram secretamente, junto con su madre y su nodriza y los escondió en una cueva y les llevaba sus provisiones mensualmente.
Y EL SEÑOR estaba con Abram en la cueva y creció. Y Abam estuvo en la cueva 10 años y el rey y sus príncipes, agoreros y sabios, pensaron que el rey había matado a Abram.
CAPITULO
9
Y Harán, el hijo de Taré, el hermano mayor de Abram, tomo una esposa en esos días.
Harán era de treinta y nueve años cuando la tomo; y la esposa de Harán concibió y dio a luz un hijo y llamo su nombre Lot.
Y concibió de nuevo y dio a luz una hija y llamo su nombre Milca; y ella de nuevo concibió y dio a luz una hija y llamo su nombre Sarai.
Harán era de cuarenta y dos años de edad cuando engendro a Sarai, que fue en el decimo año de la vida de Abram; y en esos días Abram y su madre y nodriza salieron de la cueva, ya que el rey y sus súbditos habían olvidado el asunto de Abram.
Y cuando Abram salió de la cueva, el fue a Noé y a su hijo Sem y permaneció con ellos para aprender la instrucción del SEÑOR y sus caminos y ningún hombre sabia donde estaba Abram y Abram sirvió a Noé y a Sem su hijo por un largo tiempo.
Y Abram permaneció en la casa de Noé treinta y nueve años y Abram conocía al SEÑOR desde los tres años de edad, y camino en los caminos del SEÑOR hasta el día de su muerte, como Noé y su hijo Sem le habían enseñado; y todos los hijos de la tierra en esos días transgredieron en gran manera contra EL SEÑOR y se rebelaron contra EL y sirvieron a otros dioses y se olvidaron del SEÑOR quien los había creado en la tierra; y los habitantes de la tierra se hicieron para sí mismos, en ese tiempo, cada hombre su propio dios; dioses de madera y piedra los cuales ni podían hablar, oír ni salvar y los hijos de los hombres les sirvieron y se convirtieron en sus dioses.
Y el rey y todos sus sirvientes y Taré con toda su casa eran entonces los primeros de los que sirvieron a dioses de madera y piedra.
Y Taré tenia doce dioses de tamaño grande, hechos de madera y piedra, uno por cada mes del año y el servía a uno cada mes. Y cada mes Taré traía su ofrenda de carne y bebida a sus dioses; así hacia Taré siempre.
Y toda esa generación eran malos ante EL SEÑOR y de ellos cada hombre hizo cada uno su dios, pero dejaron al SEÑOR que los había creado.
Y no se encontró hombre alguno en toda la tierra que conociera al SEÑOR (pues sirvieron cada hombre a su propio dios) excepto Noé y su casa y todos aquellos que estaban bajo su consejo conocían al SEÑOR en esos días.
Y Abram el hijo de Taré se estaba engrandeciendo en esos días en la casa de Noé y ningún hombre lo sabía y EL SEÑOR estaba con él.
Y EL SEÑOR le dio a Abram un corazón entendido y el sabía que todas las obras de esa generación eran vanas y que todos sus dioses eran vanos y de nada servían.
Y Abram vio el sol resplandecer sobre la tierra y Abram se dijo a sí mismo: Ciertamente este sol que resplandece sobre la tierra es Dios y a EL serviré.
Y Abram sirvió al sol en ese día y oro a él y cuando llego la tarde el sol se puso como siempre y Abram se dijo a sí mismo: Ciertamente este no puede ser Dios.
Y Abram todavía continuo hablándose a si mismo interiormente diciendo: ¿Quién es EL que hizo los cielos y la tierra? ¿Quién creo sobre la tierra? ¿Dónde está EL?
Y la noche oscureció sobre él y levanto sus ojos hacia el oeste, norte, sur y este y vio que el sol se había desaparecido de la tierra y el día oscureció.
Y Abram vio las estrellas y la luna ante él y dijo: Ciertamente este es el Dios que creo toda la tierra como también al hombre y he aquí estos sus siervos son dioses alrededor del. Y Abram sirvió a la luna y le oro toda esa noche.
Y en la mañana cuando había ya aclarecido y el sol resplandecía sobre la tierra como siempre, Abram vio todas las cosas que EL SEÑOR DIOS había hecho sobre la tierra.
Y Abram se dijo a sí mismo: Ciertamente estos no son dioses que hicieron la tierra y a todo ser humano, pero estos son los siervos de Dios y Abram permaneció en la casa de Noé y allí conoció al SEÑOR y sus caminos y sirvió al SEÑOR todos los días de su vida y toda esa generación olvido al SEÑOR y sirvieron a otros dioses de madera y piedra y se rebelaron todos sus días.
Y el rey Nimrod reino confiado y toda la tierra estaba bajo su control y toda la tierra era de una sola lengua y palabras unidas.
Y todos los príncipes de Nimrod y sus hombres grandes se reunieron en consejería; Fut, Mitzraim, Cus y Canaán con sus familias y se dijeron el uno al otro: Vamos y construyamos una ciudad y en ella una torre fuerte que su cúspide llegue al cielo y nos haremos de un nombre para que podamos reinar sobre el mundo entero para que de esta manera el mal de nuestros enemigos cese de nosotros y podamos reinar en gran manera sobre ellos y así no seamos esparcidos sobre la faz de la tierra por causa de sus guerras.
Y todos se presentaron ante el rey y le dijeron al rey esas palabras y el rey estuvo de acuerdo con ellos en el asunto y lo hizo.
Y todas las familias se reunieron, consistiendo de cómo seis cientos mil hombres y ellos fueron a buscar un pedazo de tierra extensivo para construir la cuidad y la torre y buscaron en toda la tierra y no encontraron lugar alguno como un valle al este de la tierra de Sinar, como a dos días de camino y partieron hacia allá y se establecieron allí.
Y empezaron a cocer ladrillos y a hacer fuegos para construir la ciudad y la torre que se habían imaginado terminar.
Y la construcción de la torre era a ellos una transgresión y un pecado y empezaron a construirla y mientras ellos construían en contra del SEÑOR DIOS del cielo, se imaginaron en su corazón hacer guerra en contra de EL y de ascender al cielo.
Y todas estas personas y todas sus familias se dividieron en tres partes. La primera dijo: Ascenderemos al cielo y pelearemos contra EL. La segunda parte dijo: Ascenderemos al cielo y pondremos nuestros propios dioses allí y les serviremos. Y la tercera parte dijo: Ascenderemos al cielo y lo mataremos con arcos y flechas. Y Dios conocía todas sus obras y todos sus malos pensamientos y EL vio la ciudad y la torre que estaban construyendo.
Y mientras ellos construían se hicieron para ellos una gran ciudad y una torre muy alta y fuerte. Y por causa de su altitud el mortero y los ladrillos no llegaban a los constructores en su ascendencia a ella, hasta que los que ascendían habían completado un año entero. Y después de eso alcanzaron a los constructores y les dieron el mortero y los ladrillos, y así se hacía diariamente.
Y he aquí estos ascendían y otros descendían el día entero; Y si un ladrillo se llegaba a caer de sus manos y se rompía, todos ellos lloraban sobre el ladrillo. Y si un hombre se caía y moría, ninguno lo miraba.
Y EL SEÑOR conocía sus pensamientos. Y aconteció cuando ellos construían que tiraron sus flechas hacia el cielo y todas las flechas cayeron sobre ellos llenas de sangre y cuando ellos las vieron se dijeron: Ciertamente hemos matado a todos los que están en el cielo.
Pues esto era de parte del SEÑOR para hacerlos errar y para destruirlos de la faz de la tierra.
Y ellos construyeron la torre y la ciudad y ellos hicieron esta cosa diariamente hasta que muchos días y años se cumplieron.
Y Dios dijo a los setenta ángeles que estaban primeros ante él, a esos que estaban cerca de él, diciendo: Vamos, descendamos y confundamos sus lenguas, que un hombre no entienda el lenguaje de su prójimo; y así les hicieron a ellos.
Y desde ese día en adelante se olvidaron cada hombre el lenguaje de su prójimo y ellos no podían entender para hablar en una sola lengua; y cuando el constructor tomaba de las manos de su prójimo cal o piedra cual él no había pedido, el constructor la echaba a un lado y la tiraba sobre su prójimo, para que así muriera.
Y lo hicieron así muchos días y mataron muchos de esta manera.
Y EL SEÑOR ataco las tres divisiones que estaban allí y los castigo de acuerdo a sus obras y designios; a los que dijeron: Ascenderemos al cielo y serviremos a nuestros dioses, se convirtieron como simios y elefantes; y a los que dijeron: Atacaremos el cielo con flechas, a ellos EL SEÑOR los mato, un hombre por mano de su prójimo; Y la tercera división de los que dijeron: Ascenderemos al cielo y pelearemos contra EL, EL SEÑOR los esparció a través de la tierra.
Y de los que quedaron de entre ellos, cuando supieron y entendieron el mal que venía sobre ellos, abandonaron el edificio y ellos también fueron esparcidos sobre la faz de toda la tierra.
Y pararon de construir la ciudad y la torre; por lo tanto el llamo a ese lugar Babel, pues allí EL SEÑOR confundió el lenguaje de toda la tierra; he aquí estaba al este de la tierra del Sinar.
Y la torre que los hijos de los hombres construyeron, la tierra abrió su boca y se trago una tercera parte de ella; Y un fuego también descendió del cielo y quemo otra tercera parte y la otra tercera parte queda hasta el día de hoy, y pertenece a esa parte que estaba en el aire y su circunferencia es de tres días de camino.
Y muchos de los hijos de los hombres murieron en esa torre, un pueblo sin número.